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La construcción de un canal de 45 km en Turquía busca conectar dos mares y aliviar una de las rutas marítimas más congestionadas del mundo

La construcción de un canal de 45 km en Turquía, que une Asia y Europa, aspira a transformar el comercio mundial aliviando el tráfico del Bósforo.

En ese grupo se inscribe la construcción de un nuevo canal entre Asia y Europa, una obra de apenas 45 kilómetros que, pese a su extensión reducida, concentra una ambición desproporcionadamente grande. Busca transformar el comercio mundial.

En esa zona conviven, literalmente, dos mundos. El lado europeo y el lado asiático de la ciudad. Por eso muchas descripciones simplificadas lo presentan como un proyecto “entre Asia y Europa”, aunque técnicamente su función es otra.

Kanal Istanbul (Kanal istanbul) (1)

La importancia de esta construcción

La construcción fue impulsado por el gobierno de Recep Tayyip Erdoan y presentado oficialmente en 2011 como parte de una visión de infraestructura estratégica para Turquía. Actualmente, ese paso natural conecta el Mar Negro con el Mediterráneo a través de una ruta extremadamente congestionada y con alto riesgo de accidentes.

Esta construcción busca:

  • Desviar parte del tráfico marítimo del Bósforo
  • Reducir el riesgo de accidentes en el centro urbano de Estambul
  • Generar ingresos por peajes y servicios marítimos
  • Reconfigurar la logística del tránsito entre el Mar Negro y el Mediterráneo
  • Preservar el tejido histórico y cultural del estrecho de Estambul y mejorar su seguridad,
  • Teniendo en cuenta un posible terremoto en Estambul, el objetivo es crear una zona residencial moderna y sismorresistente basada en la arquitectura horizontal.

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