Durante la noche, cuando el silencio domina, ciertos individuos perciben un zumbido persistente. La molestia se asemeja a un motor lejano en funcionamiento continuo. Algunas personas sufren alteraciones del sueño, cuadros de estrés o malestar físico por culpa del ruido. Lo más extraño radica en que otros sujetos, ubicados exactamente en el mismo sitio, no perciben absolutamente nada. Actualmente, la ciencia busca una explicación concreta para el extraño fenómeno.
La ciencia cree haber descubierto el origen de un misterioso sonido que mucha gente cree escuchar
La ciencia propone una respuesta para el zumbido constante que muchas personas perciben sin que exista una fuente externa a su alrededor
El sonido es conocido como "el zumbido".
El problema ganó notoriedad durante la década de los setenta en Bristol, Inglaterra. Los vecinos enviaban numerosas cartas sobre un sonido de baja frecuencia imposible de localizar. Las sospechas iniciales recaían sobre enormes ventiladores industriales dentro de un almacén.
Los reportes continuaron vigentes incluso tras el cierre de las instalaciones. Luego, surgieron quejas similares en ciudades costeras británicas y, más tarde, en diversas regiones de América, Oceanía y Europa.
Recomendadas
La inmensa cantidad de reportes globales motivó al profesor canadiense Glen MacPherson a crear un mapa mundial del zumbido. El ambicioso proyecto recopila testimonios de personas afectadas en distintos continentes. La búsqueda de una causa física abarcó desde sistemas de ventilación hasta el movimiento natural del viento, aunque ningún descubrimiento ambiental logró explicar todos los casos registrados mundialmente.
Las pistas que investigó la ciencia
Investigadores de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología evaluaron a individuos con supuesta sensibilidad auditiva extrema. El grupo de expertos liderado por Markus Drexl analizó a veintiocho personas en Alemania para comprobar sus capacidades. Los resultados de las pruebas descartaron una audición excepcional para captar frecuencias bajas en la mayoría de los participantes evaluados clínicamente.
El análisis contempló la posibilidad anatómica de que los propios oídos generaran el ruido internamente. La cóclea produce emisiones otoacústicas naturales que unos pocos individuos logran percibir. Los micrófonos sensibles colocados en el canal auditivo no hallaron pruebas concluyentes para responsabilizar a dichas emisiones por las molestias reportadas durante la investigación noruega.
El estudio apuntó finalmente hacia una forma peculiar de tinnitus de baja frecuencia. Muchas personas escuchan un zumbido subjetivo sin ninguna fuente externa real presente. Los afectados asumen inicialmente un origen ambiental para el ruido, pero la reiteración del fenómeno en diferentes lugares indica que la raíz radica en su propio sistema auditivo. Las futuras investigaciones buscarán comprender el complejo procesamiento humano de las frecuencias bajas.