Los ríos de América del Sur albergan algunos de los ecosistemas más importantes del planeta y son el hogar de una enorme variedad de especies nativas. Sin embargo, en los últimos años estos ambientes comenzaron a enfrentar una amenaza silenciosa
La carpa asiática invade América del Sur y proponen frenarla electrificando ríos
La carpa asiática avanza sobre América del Sur y se proponen medidas drásticas, como la electrificación de ríos, para frenar su expansión

Uno de los casos que más preocupa a especialistas y autoridades ocurre en el río Uruguay, donde la presencia de carpas asiáticas continúa creciendo. Esta especie de peces, originarias de China, ya fueron detectadas en distintos sectores de la cuenca y su avance genera preocupación por el impacto que tienen sobre la fauna local.
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Las carpas asiáticas llegaron en los años 90 a distintos países de América del Sur con fines productivos, como la acuicultura, el control de algas y la pesca deportiva. Sin embargo, con el paso del tiempo escaparon de ambientes controlados y comenzaron a reproducirse en cursos de agua naturales.
De acuerdo con la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), durante 2025 aumentó la cantidad de ejemplares capturados en los tramos medio e inferior del río, tanto por pescadores comerciales como deportivos. Las especies detectadas con mayor frecuencia son la carpa plateada (Hypophthalmichthys molitrix) y la carpa cabezona (Hypophthalmichthys nobilis). Ambas son consideradas invasoras porque compiten con los peces nativos por alimento y espacio, lo que puede alterar el funcionamiento del ecosistema.
Las alternativas que analizan para contener su expansión
Ante esta situación, las autoridades recomiendan no devolver estos peces al agua una vez capturados y notificar el hallazgo para que la información contribuya a los programas de monitoreo científico.
Para limitar el avance de estas carpas, especialistas proponen distintas medidas orientadas a proteger los ecosistemas fluviales. El objetivo de estas acciones es contener el avance de una de las especies invasoras más problemáticas del mundo y preservar la biodiversidad de uno de los sistemas fluviales más importantes de América del Sur.
Entre las principales estrategias se encuentran:
- Instalar barreras físicas y eléctricas en ríos y canales para impedir que las carpas lleguen a nuevas áreas.
- Promover la pesca comercial e incentivar su consumo como una forma de reducir la población.
- Desarrollar métodos de control biológico o químico que actúen únicamente sobre esta especie sin afectar a la fauna autóctona.
- Modificar determinadas condiciones del hábitat para dificultar su reproducción.
- Organizar torneos de pesca deportiva destinados a disminuir la cantidad de ejemplares adultos.