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Italia se gastó 5.000 millones de euros en barreras contra inundaciones: cinco años después son insostenibles

El millonario proyecto MOSE en Venecia, diseñado para proteger la ciudad de las inundaciones, enfrenta hoy un futuro

La solución fue el proyecto MOSE, un conjunto de 78 compuertas instaladas en las entradas de la laguna de Venecia. Cuando el nivel del mar alcanza determinados umbrales, estas estructuras se elevan para aislar temporalmente la ciudad del mar Adriático y evitar que el agua invada sus calles. Tras años de retrasos, sobrecostes y polémicas, el sistema entró en funcionamiento en 2020.

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Italia se gastó 5.000 millones de euros en barreras contra inundaciones: cinco años después son insostenibles

Los primeros resultados de esta infraestructura fueron alentadores. Desde su puesta en marcha, las barreras han evitado numerosas inundaciones que en otras circunstancias habrían afectado gravemente a la ciudad. En varias ocasiones, mientras el agua superaba niveles peligrosos fuera de la laguna, el centro histórico permaneció seco gracias al funcionamiento del sistema.

Sin embargo, apenas cinco años después de su estreno, han comenzado a surgir nuevas preocupaciones. El principal problema de esta construcción no es que las barreras hayan dejado de funcionar, sino el elevado coste de mantenerlas operativas en un contexto de cambio climático y aumento del nivel del mar.

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¿Cuál es el problema de esta construcción?

Por ahora, MOSE continúa protegiendo a Venecia de las inundaciones más severas. Sin embargo, la experiencia de la ciudad italiana muestra que incluso las obras más impresionantes pueden enfrentarse a nuevos desafíos entre ellos:

  • El sistema fue diseñado para activarse de forma ocasional. Sin embargo, a medida que las mareas extremas se vuelven más frecuentes, las compuertas deben utilizarse cada vez más veces al año. Esto incrementa los gastos de mantenimiento, acelera el desgaste de los componentes mecánicos y obliga a realizar intervenciones técnicas más frecuentes.
  • Cada vez que las barreras se levantan, se altera temporalmente el intercambio natural de agua entre la laguna y el mar. Algunos investigadores sostienen que un uso demasiado frecuente podría afectar el delicado equilibrio ecológico del ecosistema veneciano, donde conviven numerosas especies y actividades económicas ligadas al agua.
  • Los costes permanentes de inspección, limpieza y sustitución de piezas sometidas a la corrosión del agua salada. Mantener operativo esta construcción semejante tamaño requiere una inversión constante que, según diversos especialistas, podría aumentar considerablemente en las próximas décadas.

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