El mundo animal incluye complejas estrategias de supervivencia que muchas personas desconocen, y hay una particular especie que usa un comportamiento algo extraño para evitar a los machos pesados: las ranas bermejas, que llevan a cabo la actuación para seguir viviendo tranquilas.
Inteligencia animal: la especie que "se hace la muerta" para evitar a los machos insistentes
Esta especie no solo finge su muerte por desinterés, sino que lo hace para preservar su salud física. Los detalles del comportamiento, en la nota

En esta acción, el animal se queda completamente rígido, con las extremidades extendidas y, en muchos casos, boca arriba.
En esta acción, el animal se queda completamente rígido, con las extremidades extendidas y, en muchos casos, boca arriba. Sin responder al atractivo reproductivo, el macho desiste y busca otra compañera.
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La especie que se hace la muerta y evita a los machos insistentes
Un estudio publicado en la revista Royal Society Open Science ha revelado que las hembras de esta especie no son sujetos pasivos durante la temporada de apareamiento, sino que se ven rodeadas permanentemente de machos insistentes.
A este comportamiento, que se lo conoce en el mundo animal como "bolas de apareamiento" este tipo de ranas ejecutan una maniobra conocida como tanatonosis.
Es decir, fingen su muerte de manera convincente para no interactuar. Aunque a simple vista parezca una reacción instintiva de miedo, los investigadores sugieren que esta táctica es una respuesta adaptativa al conflicto sexual.
Sucede que, dentro del agua, el acoso de múltiples machos puede provocar el ahogamiento de la hembra. Por lo tanto, hacerse la muerta no es un acto de rendición, sino una muestra de inteligencia para cuidar su propia integridad física.
Las etapas de la defensa
El estudio citado en esta nota también explica que la tanatonosis es el último eslabón en la estrategia de rechazo de estas ranas. Justamente, el proceso puede manifestarse a través de varios gestos y etapas:
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Rotaciones corporales: para zafarse del abrazo físico.
Llamadas de liberación: emiten sonidos para confundir al macho.
Inmovilidad tónica: la actuación final donde fingen su fallecimiento.
Este comportamiento también se ha observado en otros miembros del reino animal, como zarigüeyas e insectos, confirmando que el "teatro" es una de las herramientas de rechazo más efectivas.