El andinista de 38 años fue encontrado muerto en el cerro Santa Elena, que limita con Chile, donde hizo cumbre en la tarde del domingo. Su pareja fue quien avisó que no sabía nada de él y comenzó la búsqueda del hombre. La Patrulla de Rescate encontró su cuerpo en la alta montaña.
Hallaron muerto al andinista de 38 años que buscaban en el cerro Santa Elena
El andinista era buscado por la Patrulla de Rescate tras no saber nada de él desde la tarde del domingo, luego de hacer cumbre en el cerro que limita con Chile

El andinista de 38 años fue encontrado muerto tras un día y medio perdido en el cerro Santa Elena.
El hallazgo del cuerpo del andinista ocurrió alrededor de las 10.30 de este martes, cuando personal de la Patrulla de Rescate junto con los efectivos de la Unidad VANT recorrían con drones nuevamente el cerro en busca del hombre de quien no se sabía nada desde la tarde del domingo.
De esa manera pudieron determinar que la víctima estaba a los 4.200 metros de altura, cerca de la cumbre, y que había caído por un barranco. Estaba en un sector del territorio de Chile, y las autoridades del vecino país autorizaron a la Patrulla de Rescate a hacer el levantamiento del cuerpo.
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Si bien tenían esperanzas de encontrarlo con vida, era difícil por la cantidad de horas que llevaba perdido y por las condiciones del cerro, especialmente por las temperaturas bajo cero que se registran en esa zona cercana al monumento Cristo Redentor, en el límite con Chile.
Durante el lunes, los especialistas de la Patrulla de Rescate de la Policía llegaron a la cumbre del Santa Elena, pero no encontraron rastros del andinista. Rastrillaron varias zonas y hasta recorrieron parte de la pared sur, la cual es de extrema peligrosidad, sin resultados.
Lo mismo ocurrió con las tareas que hicieron los rescatistas de Gendarmería Nacional y los drones de la Unidad VANT de la Policía, quienes buscaron algún foco de calor que pudiese ser el andinista.
El operativo para dar con el andinista perdido
La última comunicación con el andinista fue cerca de las 16.20 del domingo, cuando le avisó a su familia que había llegado a la cumbre del Santa Elena, a 4.550 metros de altura sobre el nivel del mar, que estaba todo bien y que comenzaría el descenso, lo que estimó que le llevaría 3 horas hasta su auto que había dejado en el mismo Cristo Redentor.
Pasado ese tiempo, su familia no pudo volver a saber del andinista. Recibía las llamadas y los mensajes, pero estos no eran respondidos por el andinista, lo que fue muy extraño para ellos y por eso avisaron al 911.