Ganar los mares te puede hacer un gran dominador de los conflictos bélicos y económicos y algunos países lo saben muy bien. Por eso mismo es que hay naciones que acrecientan su poderío militar y entra ellas, hay una que ha sabido dejar atrás a otras potencias que, durante décadas, dominaron cada uno de los océanos, volviéndose una potencia naval.
Gigante de los mares: El país que domina el poder naval mundial superando a Estados Unidos
La supremacía en las aguas internacionales ha cambiado de manos. Un informe reciente posiciona a una nación asiática como líder indiscutible en número de unidades activas, reconfigurando el equilibrio estratégico y el control geopolítico en los océanos del planeta.

Gigante de los mares: El país que domina el poder naval mundial superando a Estados Unidos
Según datos recopilados por Global Firepower 2026, Estados Unidos y Rusia han perdido, o están perdiendo, el control de los océanos. Entre ellos ha surgido otra potencia que ha sabido aprovechar el momento para hacer de la flota más importante en todo el planeta Tierra.
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De hecho, desde hace tiempo China viene invirtiendo en mejorar su tecnología militar a través de la modernización de los astilleros y desarrollando nuevas tecnologías.
Según los expertos, el poder naval de China comprende:
- Destructores de última generación dotados con sistemas de misiles avanzados.
- Buques anfibios diseñados para operaciones de proyección de fuerza a larga distancia.
- Submarinos de alta tecnología que fortalecen sus capacidades defensivas y de inteligencia submarina.
- Patrulleros costeros que garantizan el control sobre sus zonas estratégicas de interés.
El mayor poder naval pero...
Si bien, el conteo señala que China tiene la mayor cantidad de unidades de altamar y Estados Unidos el tercero, no hay que olvidar que esta última nación tiene una mayor cantidad de portaaviones de propulsión nuclear y submarinos de ataque de última generación, lo que contrarresta la gran cantidad de embarcaciones que tienen otras naciones.
Igualmente, el hecho de que China haya apostado a su flota naval también habla de su ambición como actor global y de como quiere posicionar su estrategia marítima, bélica y económica frente a otras potencias, como lo son Estados Unidos y Rusia.