¿Alguna vez te levantaste temprano y viste la luna pintada de un amarillo intenso? No es tu imaginación ni un truco de la luz. Es un fenómeno astronómico que pasa más seguido de lo que pensamos, pero que siempre nos deja con la boca abierta.
Fenómeno astronómico: por qué la luna se ve amarilla durante algunos amaneceres
Seguramente te pasó de ver la luna de color dorado y preguntarte si era normal. La respuesta a este fenómeno astronómico

En una mañana de septiembre cualquiera en Mendoza, alguien sacó una foto que muestra exactamente esto. Ahí está la luna, grande y dorada, colgando sobre las montañas nevadas mientras el amanecer pinta el cielo de rosa. Es una de esas postales que te hacen parar en seco y sacar el celular.
Por qué la luna cambia de color
Lo que nosotros vemos no es realmente el color de la luna. Lo que vemos es la luz del sol que rebota en ella y llega hasta nuestros ojos. Pero esa luz tiene que atravesar toda nuestra atmósfera, y ahí es donde se pone interesante el asunto.
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Resulta que cuando la luna está cerca del horizonte, como pasa en los amaneceres, su luz tiene que hacer un recorrido mucho más largo para llegar hasta nosotros. Es como si tuviera que cruzar toda la ciudad en hora pico en lugar de tomar la autopista directa.
En ese viaje largo, las partículas del aire actúan como filtros. Los azules y violetas, que son más "débiles", se quedan en el camino. Los rojos, naranjas y amarillos son más "fuertes" y logran llegar. Por eso vemos esa luna dorada que tanto nos llama la atención.
Cuando está arriba de todo, directamente sobre nuestras cabezas, el camino es corto y todos los colores llegan sin problemas. Por eso la vemos blanca o grisácea, que es más parecido a su color real.
Lo que hace que el fenómeno astronómico sea mejor
No todas las veces el fenómeno astronómico se ve igual de intenso. Depende de qué tan limpio esté el aire, si hay humedad, si hay polvo volando. En lugares como Mendoza, donde el aire suele estar seco y transparente, el efecto puede ser realmente espectacular.
Las montañas también ayudan un montón. Como se puede ver en la foto del periodista de Radio Nihuil Matías Pascualetti, la luna amarilla contra las montañas nevadas es puro contraste. Es como si la naturaleza hubiera armado el escenario perfecto para que nosotros nos quedemos ahí parados, admirando el amanecer.