El gigante oriental viene sorprendiendo al mundo con inventos que parecen sacados del futuro. Sin embargo, esta vez los protagonistas no son científicos, sino un grupo de estudiantes de primaria de China que logró construir un particular cohete utilizando materiales reciclados.
Estudiantes de China replican cohete de la NASA con botellas de plástico
Lo que comenzó como un proyecto escolar de estudiantes de primaria de China terminó convirtiéndose en una llamativa demostración de ingeniería

El profesor de primaria Wang Yin quería enseñar a sus alumnos de la provincia de Jiangxi, cómo funcionan los cohetes espaciales sin recurrir a materiales peligrosos. Para ello diseñó un sistema utilizando botellas plásticas de refresco, válvulas de bicicleta y recipientes con agua, transformando elementos de uso cotidiano en una herramienta educativa.
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Parecía un experimento escolar, pero el cohete que construyeron sorprendió por su funcionamiento
Este cohete no utiliza fuego ni combustibles. Su funcionamiento se basa en llenar parcialmente con agua y luego se introducir aire a alta presión dentro de las botellas de plástico mediante una bomba. Cuando la presión alcanza el nivel adecuado, el agua es expulsada con fuerza por la parte inferior y genera el impulso que hace despegar al cohete.
El cohete está dividido en dos etapas. La primera, ubicada en la base, proporciona el impulso inicial. Cuando se queda sin agua, un mecanismo de liberación neumática permite que esa sección se desprenda automáticamente y caiga. Al mismo tiempo, la segunda etapa, situada en la parte superior, continúa el vuelo por sí sola, replicando el funcionamiento de los cohetes utilizados en las misiones espaciales para ganar altura de forma más eficiente.
Aprender a través del error
Conseguir que ambas etapas se separaran en el aire de forma automática y en el momento preciso fue el mayor desafío del proyecto. El sistema debía liberar la primera etapa únicamente cuando la presión alcanzara el nivel adecuado, sin utilizar sensores electrónicos ni controles digitales.
El grupo de estudiantes de China realizó decenas de pruebas antes de obtener un resultado exitoso. En cada intento analizaron los errores, modificaron la cantidad de agua, ajustaron la presión del aire y rediseñaron las aletas de plástico para mejorar la estabilidad del vuelo.
El proyecto demuestra que es posible enseñar conceptos avanzados de ingeniería y física sin necesidad de laboratorios costosos. Con materiales cotidianos como botellas de plástico, agua, válvulas de bicicleta y recipientes reciclados, los alumnos lograron comprender principios como la presión, la acción y reacción, la estabilidad aerodinámica y la separación por etapas, conceptos presentes en los lanzamientos de cohetes reales.