“¿Qué podemos decir nosotros los venezolanos que estamos en el exterior? Estamos sufriendo al ver todas las imágenes. La frase de María Alexandra Gómez resume el estado emocional de miles de migrantes que siguen desde lejos las consecuencias del terremoto que sacudió a Venezuela.
Esposa de Nahuel Gallo: "Duele ver el terremoto en Venezuela desde la distancia y no poder hacer nada"
La esposa del gendarme argentino Nahuel Gallo, María Alexandra Gómez, expresó el impacto emocional que atraviesan los venezolanos que viven en el exterior

La esposa del gendarme Nahuel Gallo se solidarizó con la comunidad venezolana en Argentina.
La esposa del gendarme argentino Nahuel Gallo describió con crudeza la mezcla de angustia, impotencia y desconcierto que atraviesan quienes dejaron su país pero mantienen allí sus afectos más profundos.
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“Estamos impresionados, todavía estamos bastante llenos de muchísima angustia por todas las personas que están desaparecidas y por los fallecidos también. Duele, duele muchísimo verlo desde la distancia, no poder hacer nada, el tener que continuar tu vida porque tienes que trabajar…”, expresó.
El testimonio refleja una experiencia compartida por la comunidad venezolana en la Argentina, donde el sismo reactivó una red de preocupación, comunicación constante y acompañamiento emocional entre familiares, amigos y organizaciones de migrantes.
En medio de la incertidumbre, Gómez también llevó un mensaje de alivio parcial: su entorno cercano se encuentra fuera de peligro. “Gracias a Dios mi familia está fuera de peligro, mis amigos que están en Caracas, en La Guaira, están bien”, señaló.
El impacto emocional persiste para muchos venezolanos
Aun así, el impacto emocional persiste. La distancia no atenúa el dolor; lo amplifica. Para muchos venezolanos que hoy viven en la Argentina, la tragedia se sigue en pantallas, redes sociales y llamados interrumpidos por la diferencia horaria y la rutina laboral.
“Quiero enviar mensajes de fuerza, mensajes de mucha unión y el agradecimiento con toda la comunidad internacional que se ha movido para la ayuda hacia el pueblo venezolano”, agregó Gómez, destacando la solidaridad global en medio de la emergencia.
En ciudades argentinas con alta presencia de migrantes venezolanos, el terremoto doble se transformó en un hecho íntimo y colectivo a la vez: íntimo por el vínculo con las familias afectadas; colectivo por la sensación de pertenencia a una misma historia atravesada por la distancia.
Mientras continúan las tareas de asistencia y evaluación de daños en Venezuela, la comunidad migrante en la Argentina intenta sostener una rutina atravesada por la preocupación, pero también por la necesidad de acompañarse y no perder el contacto con su país de origen.