También buenas noticias salen por las puertas de los hospitales en estos tiempos de pandemia por cornonavirus. El equipo de Cirugía Cardiovacular del hospital Notti realizó una importante intervención quirúrgica -procedimiento Norwood-Sano- de altísima complejidad a un paciente de apenas 21 días de vida, que ahora, gracias a esta intervención urgente está en buen estado de salud.
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Esta intervención, consistente en dos operaciones, da muestras del nivel de excelencia que tiene un hospital público de nuestra provincia y es la primera vez que se hace sin apoyo externo por el equipo del Hospital Humberto Notti. El equipo estuvo integrado por el doctor Gastón Brantiz, quien se encargó de la intervención quirúrgica, junto a sus colegas Daniel Di Giuseppe y Cristian Groba. También tuvieron destacada tarea de apoyo otras áreas del hospital, como Recuperación Cardiovascular, Anestesia, Instrumentistas, enfermería, cardiólogos y hemodinamistas para poder llevar adelante esta intervención con éxito.
Orgullo mendocino
"Es la tercera intervención de este tipo que se realiza en el hospital, sin embargo es la primera vez que se lleva a cabo con un equipo conformado exclusivamente por profesionales del Notti. Anteriormente, tuvimos el acompañamiento de profesionales de Buenos Aires", comentó orgulloso este jueves a Diario UNO el cirujano principal, Gastón Ariel Brantiz.
El bebé mendocino nació con una hipoplasia de ventrículo izquierdo -un defecto de nacimiento que afecta el flujo normal de la sangre por el corazón- y sucede cuando el lado izquierdo del corazón del pequeño no se forma correctamente mientras se desarrolla durante el embarazo. Es una de las formas más complejas de las cardiopatías congénitas.
Para explicar cómo se dio la situación donde el bebé de poco más de 20 días de nacido necesitaba ser operado para salvar su vida, el médico que encabezó el equipo de cirujanos, Gastón Brantiz, detalló que "la cronología de las cirugías fueron así: a los tres días de vida del niño se realizó la primera cirugía, y aproximadamente a los 18 días después de la primera se hizo la segunda, que es la cirugía de Norwood-Sano".
Consultado el cirujano sobre el motivo por el que se realizaron dos operaciones, agregó: "En el entorno hemodinámico que teníamos del niño, con tres días de vida, no se podía haber hecho la cirugía que se hizo 18 días después, sino que se concretó una operación paleativa donde pudimos compensarlo al niño, para hacer luego la cirugía más compleja".
