El reconocido epidemiólogo Michael Osterholm lanza una advertencia contundente: "Básicamente destruimos la capacidad que teníamos para responder a una pandemia". Sus palabras llegan cuando el mundo aún se recupera del COVID-19, que cobró más de 7 millones de vidas.
Epidemiólogo advierte: no tenemos capacidad para combatir otra pandemia
Michael Osterholm lanzó una advertencia: el mundo no está listo para enfrentar "La Gran Pandemia" que podría llegar en cualquier momento

El reconocido epidemiólogo Michael Osterholm lanzó una dura advertencia.
Osterholm, director del Centro de Investigación de Política de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Minnesota, publicó "The Big One: How We Must Prepare for Future Deadly Pandemics". La obra prepara a la sociedad para una pandemia mucho más letal que la reciente.
La próxima pandemia podría ser devastadora
Científicos en China aislaron nuevos coronavirus en murciélagos que combinan la alta transmisión del COVID-19 con la letalidad de virus como SARS y MERS. "Imaginen una próxima pandemia que sea tan infecciosa como COVID, pero mate al 15% o 35% de infectados en lugar del 1% o 2%", explica el epidemiólogo.
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Estos "virus con alas" necesitan transmisión aérea y capacidad de infectar antes de mostrar síntomas. La advertencia más preocupante es la velocidad de propagación. "Una vez que se escapa, ya está, se fue. No puedes hacer que una campana deje de sonar", afirma.
Si ocurriera una pandemia de influenza hoy, el mundo dependería de la producción en huevos de pollo, vacunando solo a una cuarta parte de la población mundial en 12-18 meses.
Estados Unidos desmanteló su sistema de respuesta
"La oficina que hacía este trabajo en la Casa Blanca fue totalmente desmantelada", revela Osterholm sobre la Oficina de Política de Preparación ante Pandemias. Esta decisión dejó al país sin expertise para coordinar respuestas ante emergencias sanitarias.
El epidemiólogo describe como "perder una de tus alas a 30,000 pies" el recorte de $500 millones para vacunas de ARN mensajero. Esta tecnología representaba la esperanza de producir dosis para todo el mundo en el primer año de una pandemia. Moderna había recibido estos fondos para desarrollar prototipos listos.
Durante COVID-19, las vacunas de ARNm demostraron efectividad y velocidad. Su ventaja principal radica en el sistema "plug-and-play" que permite insertar antígenos específicos de manera rápida. "Es mucho más fácil que la fabricación convencional", explica Osterholm.
La advertencia incluye propuestas legislativas alarmantes, como un proyecto en Minnesota que criminalizaría la tecnología de ARNm. Administrar estas vacunas podría resultar en prisión para profesionales de salud.