ver más

En Singapur, la mayoría de la población vive en viviendas públicas, pero lejos de ser precarias, son un lujo

A pesar de ser un pilar estratégico para la nación, las viviendas públicas en Singapur se destacan por su lujo y funcionalidad.

Cuando se suele pensar en una vivienda pública, no se la asocia con el lujo. Pero estas casas han sido un pilar estratégico para construir esta nación. Singapur adoptó un enfoque integral con el que cambió por completo los asentamientos informales.

Singapur mantiene un firme y constante compromiso con la vivienda pública. Ante el continuo aumento de la inmigración y la demanda de vivienda en los últimos años, el Gobierno ha anunciado planes para construir 50.000 viviendas públicas anualmente entre 2025 y 2027. Pero, ¿Por qué Singapur convirtió la vivienda pública en uno de los pilares de su desarrollo?

Singapur (1)

¿Qué llevó a Singapur a apostar por enormes complejos de vivienda pública?

El HDB, las siglas en inglés de Junta de Vivienda y Desarrollo. A finales de los 50, cuando la ciudad-Estado alcanzó su autogobierno, las autoridades singapurenses se encontraron con un desafío mayúsculo. Su parque de viviendas no había crecido a la par que la población de inmigrantes chinos, malasios e indios, lo que se traducía en hacinamiento y poblados ilegales.

Para resolver esa acuciante "crisis residencial", en 1960 se creó la HDB, un organismo que se puso en marcha con un fuerte respaldo del Gobierno. En tres años había construido 21.000 viviendas, un par de años después la cifra ascendía a 54.000 y, al cabo de una década, dio por resuelta la crisis.

La vivienda pública hoy en día no solo sirve como refugio, sino también como reserva de riqueza para los singapurenses. Hoy en día, cerca del 80% de los residentes de Singapur viven en viviendas públicas, y alrededor del 90% de las unidades son propiedad mediante un contrato de arrendamiento de 99 años.

Aunque los precios récord en el mercado secundario han aumentado la ansiedad por el incremento del costo de vida en Singapur, una de las ciudades más caras del mundo, la vivienda pública sigue siendo ampliamente asequible, al menos para quienes califican para recibir subsidios gubernamentales para comprar unidades.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados