En 1854, llegó a América del Sur huyendo de la ruina y terminó construyendo el ferrocarril más alto del planeta

Huyendo de la ruina en San Francisco, Henry Meiggs forjó su legado en América del Sur al construir el ferrocarril más alto del planeta en los Andes

A mediados de la década de 1850 llegó a Talcahuano, Chile. Interesado en la situación económica del país, realizó un estudio en el que concluyó que una extensa red ferroviaria podía impulsar el desarrollo nacional. Su primer gran proyecto en Chile fue la construcción de un puente ferroviario sobre el río Maipo, una obra que le permitió ganar reconocimiento y abrirse camino entre las autoridades y empresarios de la región.

Henry Meiggs y el ferrocarril de los Andes: una obra en América del Sur que desafió al mundo

Años después, el gobierno de Perú, enriquecido por la bonanza del guano, recurrió a Meiggs para la construcción de una red ferroviaria capaz de conectar los puertos de la costa con las zonas mineras de los Andes. El proyecto más ambicioso buscaba unir Lima y el puerto del Callao con La Oroya y, posteriormente, Huancayo, atravesando algunos de los terrenos más difíciles de la cordillera.

La construcción llevó al límite las posibilidades de la ingeniería de la época. Para abrirse paso por la montaña se excavaron 69 túneles y se construyeron numerosos puentes. Entre las obras más destacadas se encuentra el Túnel de Galera, situado a unos 4.780 metros sobre el nivel del mar. También sobresalió el Puente Verrugas, diseñado por el ingeniero estadounidense Leffert L. Buck, una estructura metálica levantada sobre un profundo abismo.

¿Por qué esta construcción es fundamental para América del Sur?

Las condiciones de trabajo fueron extremas y las obras estuvieron acompañadas de numerosos accidentes, derrumbes y enfermedades. Algunas estimaciones sostienen que miles de trabajadores murieron durante la construcción, aunque las cifras exactas son difíciles de establecer. Entre las enfermedades que afectaron a los obreros estuvo la llamada enfermedad de Carrión, una infección transmitida por la picadura de ciertos insectos en los valles de los Andes.

El Ferrocarril Central del Perú continuó siendo una pieza importante para la economía y el transporte del país. Aunque su época como principal tren de pasajeros terminó en la década de 1990, buena parte de su infraestructura ferroviaria continúa en funcionamiento y es utilizada principalmente para el transporte de carga.

En la actualidad, el sistema es operado por Ferrocarril Central Andino (FCCA) y cumple un papel clave en el traslado de minerales desde el interior de los Andes hacia el puerto del Callao. Por sus vías circulan concentrados de cobre, zinc, plomo y otros minerales, en un recorrido que mantiene vigente una infraestructura construida hace más de un siglo.

El ferrocarril también conserva un lugar destacado en la historia de la ingeniería mundial. Durante más de un siglo este hito de América del Sur fue considerado el ferrocarril más alto del planeta, hasta la inauguración del ferrocarril Qinghai-Tíbet en China en 2006. Su punto culminante se encuentra en el Túnel de Galera, a unos 4.781 metros sobre el nivel del mar, lo que lo mantiene como uno de los grandes desafíos ferroviarios construidos en los Andes.

En pocas palabras

  • Henry Meiggs: Huyó de la ruina en EE.UU. y revolucionó la ingeniería en América del Sur.
  • Ferrocarril de los Andes: Construyó la obra ferroviaria más alta del planeta, superando enormes desafíos de ingeniería.
  • Legado: La monumental obra sigue siendo clave para el transporte de minerales en Perú.
Resumen generado por Thinkindot AI

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