Los agricultores Harpreet y Pannu tenían planes legales de construcción. Los mismo fueron aprobados por las autoridades de Nueva Gales del Sur (NSW), Australia, para ampliar una pequeña represa que ya existía en su finca de arándanos en Bucca.
Comenzaron con la construcción de una presa para su campo y terminaron con una multa de US$70.000
La construcción ilegal de una represa en Nueva Gales del Sur derivó en multas millonarias para dos agricultores y el operador de la maquinaria pesada
Sin embargo, a finales de 2022, la región sufrió tormentas y lluvias extremas que provocaron el colapso total de la pared de la represa original, justo cuando los contratistas de movimiento de tierras llegaban para comenzar la construcción. La situación puso en riesgo el suministro de agua necesario para el riego de sus cultivos comerciales de arándanos.
Los agricultores multados por construcción ilegal de obra hídrica
Ante la urgencia, los propietarios tomaron una decisión que terminaría teniendo graves consecuencias. En lugar de detener las obras de construcción y solicitar nuevos permisos ante WaterNSW, ordenaron al contratista de excavaciones, Murray John Gray, trasladar la maquinaria hacia otra sección de la propiedad.
Durante los seis meses siguientes, construyeron en secreto una nueva represa de grandes dimensiones, sin los estudios técnicos ni las autorizaciones necesarias. Las excavaciones modificaron directamente el terreno ribereño que rodea al Bucca Bucca Creek y alteraron el cauce natural del arroyo, que desemboca en el río Orara.
Construcción de represa sin permiso: dos agricultores y un operario en el banquillo
Las obras de construcción también destruyeron alrededor de 1.8 hectáreas de vegetación nativa y bosque protegido en una zona ribereña sensible. La intervención dejó expuestos suelos altamente ácidos, aumentando el riesgo de erosión y afectando un ecosistema que sirve de hábitat para distintas especies, incluidos los koalas.
El impacto no se limitó al terreno de la finca. Al bloquear o alterar el cauce del Bucca Bucca Creek, las obras ce construcción pusieron en riesgo el flujo natural de agua hacia el río Orara, del que el arroyo es afluente. Una modificación de este tipo puede afectar tanto la calidad como la cantidad de agua que continúa río abajo y alterar las condiciones del ecosistema.
Tanto los agricultores como el operador de la excavadora se declararon culpables de los cargos relacionados con la construcción ilegal de la represa y el desmonte de vegetación protegida. El tribunal impuso una multa combinada de 100.000 dólares australianos a los agricultores y otra de 30.000 dólares a Gray. Además, los condenados tuvieron que asumir los costos legales del Estado y publicar el veredicto de culpabilidad en periódicos locales.
En pocas palabras
- Multa millonaria: Dos agricultores y un operario fueron multados por construir una represa ilegal en Nueva Gales del Sur.
- Construcción ilegal: Los agricultores modificaron el cauce de un arroyo y destruyeron vegetación protegida sin permisos.
- Impacto ambiental: La obra afectó el flujo de agua hacia el rio Orara y el ecosistema ribere.






