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Parte los Andes a la mitad y construyen en América del Sur el primer laboratorio subterráneo a más de 1.750 metros

La Cordillera de los Andes se prepara para albergar el laboratorio ANDES, un proyecto pionero en América del Sur destinado a desentrañar misterios del universo

La construcción del túnel Agua Negra, como parte del Corredor Bioceánico Central, podría abrir una oportunidad científica única. Se trata de construir en el corazón de la Cordillera de los Andes el laboratorio ANDES, que aspira a convertirse en el primer laboratorio subterráneo profundo de América del Sur.

A más de 1.750 metros de profundidad, bajo una enorme capa de roca, los científicos podrían estudiar algunos de los fenómenos más misteriosos del universo sin la interferencia que existe en la superficie. La montaña funcionaría como un gigantesco escudo natural capaz de bloquear gran parte de la radiación cósmica que llega constantemente a la Tierra.

¿Por qué construir un laboratorio a tanta profundidad?

El planeta está siendo atravesado de manera permanente por rayos cósmicos, partículas de alta energía provenientes del espacio. Para las personas, la mayoría no representa un peligro significativo a nivel cotidiano, pero para determinados experimentos científicos pueden convertirse en una fuente de interferencia que dificulta detectar señales extremadamente débiles.

Por eso, algunos de los experimentos más sensibles de la física necesitan ser instalados bajo toneladas de roca. Cuanto mayor es la profundidad, mayor es la protección frente a los rayos cósmicos. En este caso, la Cordillera de los Andes podría convertirse en el escudo que permita observar fenómenos que desde la superficie resultan prácticamente imposibles de detectar.

¿Cuál es el objetivo de este laboratorio en América del Sur?

El Laboratorio Subterráneo ANDES, siglas de Agua Negra Deep Experiment Site, es un proyecto científico internacional pensado para albergar experimentos de física de vanguardia, especialmente relacionados con la búsqueda de materia oscura y el estudio de neutrinos.

El proyecto contempla la construcción de tres grandes cavernas, con unos 4.000 metros cuadrados de superficie y alrededor de 60.000 metros cúbicos de volumen útil. Aunque la física de partículas sería su principal campo de investigación, un laboratorio situado a semejante profundidad también podría permitir investigaciones en otras áreas de la ciencia.

Uno de los grandes objetivos sería intentar responder una pregunta que lleva décadas desafiando a los científicos: ¿de qué está hecho realmente el universo? La materia oscura representaría aproximadamente el 85% de toda la materia del universo, pero todavía no sabemos exactamente qué es. No emite luz ni puede observarse directamente con telescopios convencionales. Los científicos saben que existe por los efectos gravitacionales que produce sobre la materia visible, pero su naturaleza continúa siendo uno de los grandes enigmas de la física.

Un laboratorio escondido bajo la Cordillera de los Andes podría ofrecer las condiciones necesarias para buscar esas partículas extremadamente difíciles de detectar. También permitiría estudiar los neutrinos, partículas subatómicas que atraviesan constantemente nuestro planeta y que pueden revelar información sobre algunos de los procesos más extremos del universo.

En pocas palabras

  • Laboratorio ANDES: Se construye en la Cordillera de los Andes el primer laboratorio subterráneo profundo de América del Sur.
  • Objetivo científico: Estudiar fenómenos del universo como materia oscura y neutrinos, sin interferencia de rayos cósmicos.
  • Ubicación estratégica: La montaña servirá como escudo natural, bloqueando la radiación para experimentos de física de vanguardia.
Resumen generado por Thinkindot AI