El fin del universo llegará mucho antes de lo que los científicos calcularon anteriormente, aunque el plazo sigue siendo inconcebiblemente largo para la mente humana. Un estudio reciente publicado en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics presenta un nuevo límite teórico para la vida del cosmos, basado en la famosa predicción de Stephen Hawking sobre la evaporación de los agujeros negros.
El universo podría terminar antes de lo que pensábamos, según un nuevo cálculo
Científicos proponen una nueva estimación para la desaparición del universo basada en una teoría de Stephen Hawking

El nuevo cálculo está basada en la teoría de Stephen Hawking.
Investigadores de la Universidad de Radboud determinaron que los remanentes estelares desaparecerán después de aproximadamente 1 quinvigintillón de años – un 1 seguido de 78 ceros. Este número representa una drástica reducción frente a la estimación anterior que proponía un límite de 10 elevado a 1.100 años.
La teoría que aceleró el reloj cósmico
En 1974, Hawking propuso que los agujeros negros perderían energía a través de un tipo de radiación que luego llevó su nombre. Esta radiación ocurre cuando las fuerzas gravitacionales crean fotones que drenan energía del agujero negro, eventualmente haciendo que desaparezca.
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El equipo neerlandés extendió esta idea al proponer que todos los objetos con suficiente masa podrían desintegrarse de manera similar. Esta desintegración afectaría a estrellas de neutrones y enanas blancas mediante un proceso llamado producción gravitacional de pares.
Las estrellas de neutrones se evaporarían después de 10^68 años, mientras que las enanas blancas resistirían hasta 10^78 años, según los cálculos del estudio. Los agujeros negros supermasivos tendrían una esperanza de vida aún mayor.
Nuestra comprensión actual de la cosmología indica que el universo se expandirá tan rápidamente en los próximos 150-200 mil millones de años que la mayoría de las galaxias dejarán de ser visibles.
El final del universo
Heino Falcke, primer autor del estudio, explicó: "Todo se desintegrará, pero todavía queda mucho tiempo para hacer grandes cosas". Esta perspectiva ofrece un extraño consuelo frente a la finitud inexorable.
Las predicciones señalan que nuestro Sol se expandirá, engullirá la Tierra y morirá en aproximadamente 5 mil millones de años. Para entonces, las últimas estrellas habrán muerto en unos 17 billones de años, mucho antes del fin último de los remanentes estelares.
Otra forma hipotética de desintegración, la descomposición de protones, también podría acabar con todo antes de que la teoría inspirada en Hawking ponga el punto final a nuestro universo. Actualmente solo existe un límite inferior de 10^34-35 años para esta descomposición.
Alex Richings, profesor del Centro E. A. Milne para Astrofísica, describió esta investigación como "muy fascinante". La visión tradicional consideraba a los remanentes estelares como el punto final de la evolución estelar, que permanecerían eternamente en el cosmos.