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Es súper efectivo

El truco rápido y accesible para abrir las latas sin abrelatas

A todos nos pasó alguna vez de necesitar abrir una lata y no tener las herramientas necesarias. Pero con este ingenioso truco podés hacerlo con otro utensilio

Editado por Martina Baiardi
baiardi.martina@diariouno.com.ar

Si te vas de camping o recibís visitas en la casa y no encontrás el bendito abrelatas para abrir "esa" lata que tenías preparada, tranquilo/a. La buena noticia es que hay una solución sorprendentemente simple y efectiva: se trata de un truco único.

Acá contamos cómo abrir una lata usando un utensilio común en todas las cocinas (no es el abrelatas), y que, seguramente, se lo vas a recomendar a tus amigos y familiares.

El truco para abrir latas sin abrelatas

El truco consiste en emplear la fuerza de la cuchara para debilitar el borde de la tapa de la lata y, finalmente, romper el sello. Este es el paso a paso para hacerlo:

Abrir una lata sin abrelatas.jpg

Busca una cuchara resistente: Lo primero que necesitarás es una cuchara de buena calidad, preferentemente una que sea de acero inoxidable y que no se doble fácilmente. Las cucharas de plástico no servirán, ya que se quebrarían con el esfuerzo.

Ubica la lata de manera estable: Coloca la lata en una superficie plana, estable y resistente, como una mesa o el suelo. Asegúrate de que la lata esté completamente en posición vertical, con la tapa hacia arriba, para que sea más fácil aplicar presión de forma controlada.

Aplica presión en el borde de la tapa: Sostén la cuchara con una mano y, con la otra, toma la lata firmemente. Coloca el extremo de la cuchara contra el borde de la tapa de la lata, en el borde del sellado (donde el metal se dobla hacia adentro para cerrarla).

Usando la parte posterior de la cuchara, aplica presión de manera continua en el borde, haciendo movimientos hacia adelante y hacia atrás de forma rápida.

Abrir una lata sin abrelatas (1).jpg

A medida que sigas aplicando presión, notarás que la cuchara comenzará a desgastar el metal. La clave está en la fricción: al frotar con firmeza, el metal de la tapa se va debilitando poco a poco.

Rompe el sello: Una vez que el metal haya cedido lo suficiente, verás que el borde de la tapa se va levantando y, en algunos casos, se producirá un pequeño agujero. Continúa presionando hasta que consigas perforar la tapa de la lata. En este punto, usa la cuchara para ampliar el agujero y abrirla completamente.

¿Es seguro este truco?

Este truco, aunque efectivo, no está exento de riesgos. Si no tienes cuidado al aplicar la presión, el borde de la tapa puede quedar afilado, lo que podría causar cortes en las manos o los dedos. Para evitar accidentes, se recomienda cubrir la lata con un paño grueso o usar guantes protectores cuando manipules la tapa, especialmente una vez que haya sido perforada.

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