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Planeta Tierra

El ser vivo del océano Pacífico que nació en el siglo XVI y ocupa medio campo de fútbol

Este animal es único en el planeta Tierra, su nacimiento fue hace 800 años y deja sin palabras a la comunidad científica. Todos los detalles

Editado por Valentina Araya
araya.valentina@diariouno.com.ar

En el inmenso océano Pacífico, un hallazgo reciente ha maravillado a la comunidad científica: un animal ocupa un área similar a medio campo de fútbol y habría comenzado a formarse hace entre 700, 800 años.

Este descubrimiento, realizado en las Islas Salomón, al suroeste del Pacífico, confirma que aún existen verdaderos tesoros naturales ocultos bajo las aguas del planeta Tierra. Te contamos de que se trata.

Coral (1)

El ser vivo del océano Pacífico que nació en el siglo XVI y ocupa medio campo de fútbol

Según National Geographic se trataba de un megacoral. A diferencia de un arrecife, que es una agrupación de corales de diferentes especies, este era un organismo único. El coral, identificado como una colonia del tipo Pavona clavus, es considerado el más grande conocido del planeta Tierra.

Mide aproximadamente 34 metros de ancho por 32 de largo y alberga una gran diversidad de vida marina. Cada sección de su estructura ha ido creciendo lentamente durante siglos, formando un ecosistema estable que resiste el paso del tiempo y las condiciones cambiantes del océano.

Coral

Es un "oasis de coral saludable" y un faro de esperanza frente a las amenazas del cambio climático que afectan a los corales a nivel global

¿Por qué este animal del océano es importante?

Los científicos estiman que este animal comenzó a desarrollarse entre los siglos XVII y XVIII, lo que significa que ha sobrevivido durante cientos de años a tormentas, cambios de temperatura y variaciones en la composición del agua. Su tamaño y longevidad lo convierten en un testigo silencioso de la historia natural del planeta Tierra.

Además de su impresionante antigüedad, los expertos destacan su valor ecológico: estos animales son esenciales para la vida marina, ya que ofrecen refugio, alimento y protección a muchas especies, además de contribuir a la salud general de los ecosistemas oceánicos.

El hallazgo no solo genera admiración por su magnitud, sino también esperanza. En tiempos en que el cambio climático amenaza los arrecifes del planeta Tierra, este coral demuestra que la naturaleza aún puede sorprendernos con su capacidad de resistencia y adaptación. En lo más profundo del Pacífico, una joya viviente sigue creciendo, recordando que la vida siempre encuentra la forma de persistir.

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