El pueblo encantador de Brasil que parece sacado de un cuento: tiene playas vírgenes y aguas turquesas

Es uno de los destinos más encantadores de la costa noreste de Brasil, un lugar donde la riqueza natural se une al descanso y la diversión

La playa de Barra de São Miguel es uno de los pueblos más encantadores de Brasil. Se ubica en el estado de Alagoas a poco más de 33 kilómetros de Maceió y es un destino perfecto para los viajeros que quieren encontrar un momento de paz durante las vacaciones. Además, tiene paisajes para tomar las mejores fotografías e incluso un poco de aventura.

Una playa encantadora en Brasil

Este destino es famoso por sus playas de agua cristalina, sus piscinas naturales llenas de vida marina y su ambiente acogedor, por lo que es ideal para pasar unas vacaciones en familia. A continuación, una guía donde encontrarás todo lo que necesitas saber para disfrutar al máximo de tu estadía.

Cuando la marea baja se forma una espectacular piscina natural. Imagen: Pexels.

El principal atractivo de Barra de São Miguel es su belleza natural con playas paradisíacas de arena fina, aguas cristalinas de agradable temperatura e islotes poblados de extensa vegetación. Además, hay un arrecife de coral que corre paralelo a la playa, mantiene las aguas tranquilas y la temperatura agradable durante todo el año. Cuando la marea está baja forma una espectacular piscina natural donde se puede bucear o simplemente nadar.

Las playas de Atalaia, Niquim, Praia Bonita, Praia do Meio, Porto de Vaca, Barra-Mar y Saquarema forman una sucesión que encanta a los turistas por el visual paradisiaco. Incluso son favorables para practicar deportes acuáticos como kayak, paseos en balsa, goleta, balandras y surf.

A su vez, la ciudad de Barra de São Miguel es conocida por los numerosos campeonatos en los diferentes deportes que se celebran durante todo el año como pesca, motocicleta enduro y jeep, mountain bike y demás.

En lo que respecta a la gastronomía, los viajeros pueden darse el lujo de comer comidas locales como mariscos, camarones, langostas y más. Uno de los paseos más populares es en barcos y jangadas (balsas), que llevan a la playa de Gunga y a la laguna de Roteiro a través de islotes, manglares y barreras de arrecifes.

Barra de São Miguel está envuelta de vegetación autóctona. Imagen: Pexels.

En conclusión, quienes decidan hacer turismo en este pueblo podrán disfrutar de los encantos de la playa, las actividades acuáticas, así como también de los increíbles atardeceres y los paisajes naturales.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados