A solo 30 minutos en auto desde Reñaca, en Chile, se encuentra un pequeño pueblo rural que sirve como punto de partida para una de las rutas de senderismo más accesibles de la zona costera. Este lugar está ubicado en el interior, cerca de la desembocadura del río Aconcagua, y ofrece una alternativa tranquila a las playas concurridas de la costa. La proximidad a ciudades como Viña del Mar y Concón lo hace ideal para una escapada de un día, combinando naturaleza, turismo y actividad física sin necesidad de viajes largos.
El pueblo a 30 minutos de Reñaca ideal para hacer senderismo en un cerro
Visitar este pueblo y su cerro es recomendable para quienes buscan una actividad saludable y accesible cerca de la costa

El pueblo ideal para hacer senderimo cerca de Reñaca.
El cerro principal de la zona atrae a excursionistas de todos los niveles, con senderos que permiten disfrutar de vistas panorámicas del océano Pacífico y la cordillera de la costa. Además, la ruta es apta para todo el año, aunque se recomienda visitarla en primavera u otoño para evitar el calor intenso del verano en Chile.
El pueblo para hacer senderismo cerca de Reñaca
El senderismo en este cerro destaca por su bajo nivel de dificultad técnica, lo que lo convierte en una opción familiar o para principiantes. La distancia total de la ruta ida y vuelta es de aproximadamente 7 kilómetros, con un desnivel positivo de unos 586 metros, alcanzando una altitud máxima de alrededor de 725 metros sobre el nivel del mar. El camino comienza en la base del cerro y asciende gradualmente a través de vegetación típica de la zona central de Chile, como arbustos y cactus.
Recomendadas
Este pueblo se llama Mauco y pertenece a la comuna de Quintero, aunque está más cerca de Concón en términos prácticos. Con una población reducida, es una localidad agrícola y residencial que ha ganado popularidad gracias a su cerro homónimo. Fundado en tiempos coloniales, el área ha sido habitada históricamente por comunidades locales dedicadas a la agricultura y la ganadería. En los últimos años, el turismo de naturaleza ha impulsado visitas, especialmente de santiaguinos y viñamarinos que buscan desconectarse de la vida urbana.
Mauco ofrece no solo senderismo, sino también un vistazo a la vida rural chilena, con casas tradicionales y campos cultivados que rodean el cerro. El pueblo cuenta con servicios básicos limitados, como pequeñas tiendas y transporte público esporádico, por lo que se recomienda planificar la visita con anticipación. En cuanto a la historia, la zona fue influenciada por pueblos originarios, como los changos y mapuches, y más tarde por colonos españoles, dejando vestigios en petroglifos y sitios arqueológicos cercanos, aunque no directamente en el cerro.
La ruta al cerro Mauco es bien marcada y suele tomar entre 3 y 4 horas para completarla, dependiendo del ritmo. El ascenso inicia en un estacionamiento improvisado al pie del cerro, tras recorrer unos 7 kilómetros por la ruta F-190 desde el puente Colmo. Durante el trayecto por el pueblo, se pasa por flora endémica como el boldo y el litre, y es posible avistar aves como águilas y zorros. En la cumbre, hay espacio para picnic y fotografía, con vistas que abarcan desde las dunas de Ritoque hasta el puerto de Quintero