Cada truco del hogar posee su magia e ingenio. Muchas técnicas caseras requieren de ingredientes cómo el vinagre y el bicarbonato. Otras simplemente de algún material curioso de la casa que originalmente tiene otras funciones.
La cocina es un espacio en el que pasamos gran parte del día. Muchos de utensilios y herramientas de cocina destinadas a la preparación de alimentos pueden ser algo peligrosas o poco funcionales al utilizarse. No sé si por falla de diseño o porque lo usamos mal, el rallador es uno de esos objetos que pueden resultar peligrosos.
Hoy te voy a compratir un truco de cocina muy sencillo que tiene dos objetivos clave: prevenir y evitar que te lastimes los dedos de la mano al usar el rallador y, por otro lado, es una buena opción para aprovechar los alimentos por completo.
Con un truco: cómo usar el rallador para aprovechar los alimentos y mantener los dedos sin rasguños
El rallador de cocina es un elemento clave en la preparación de alimentos. El rallador fue inventado hace muchos años, aproximadamente en el 1540.
Los primeros registros de su existencia moderna datan del 1542 en Francia, pero ya existían algunos ejemplares modestos en la antigua ciudad de Pompeya en el 79 d.C. Previo al rallador se utilizaban piedras afiladas para moler los alimentos.
Este elemento de cocina es práctico y muy útil pero, como todo objeto, puede tener fallas en el diseño. Probablemente alguna vez te has lastimado las manos rallando una zanahoria o no has podido finalizar la tarea por miedo a lastimarte.
Para realizar este truco, simplemente debes colocar el rallador en un folio de plástico escolar, los que utilizas para poner las hojas en la carpeta. Luego, coloca la verdura, fruta o alimento que deseas rallar dentro del folio y desde afuera realiza los movimientos correspondientes.
De esta manera el alimento queda rallado por completo y tus manos sin un solo rasguño. Un truco bastante curioso pero muy práctico y necesario.
Un truco y algo más: consejos para lavar el rallador de la cocina
Para lavar completamente el rallador de cocina y no dejar restos de alimento en él, lo mejor es seguir una serie de pasos muy simples y efectivos.
- Coloca el rallador de cocina en agua caliente y deja que los alimentos se ablanden.
- Con ayuda de un cepillo de dientes viejo y detergente refriega bien todos los orificios.
- Si quedan restos de alimentos muy pegados, puedes rallar un pedazo de pan duro para que se despeguen.





