Cuando se piensa en unos padres llevando a sus hijos al colegio, la imagen que suele venir a la mente es la de los niños caminando de la mano por la vereda o viajando en automóvil. Sin embargo, para llegar a clases no cruzan calles, sino el mar.
El hombre que cruza el mar todos los días desde hace 7 años para llevar a sus hijos al colegio
En Malasia, una familia cruza el mar a diario para que sus hijos asistan a la escuela, enfrentando un trayecto de cuatro horas por tierra.

La historia ocurre en Malasia, donde una familia atraviesa el mar todos los días para que sus hijos puedan asistir a la escuela. Viven en Kampung Salang, una pequeña localidad de la isla de Pulau Tioman, donde la oferta educativa es escasa.
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La familia que cruza el mar todos los días para llevar a sus hijos al colegio
La alternativa de viajar por tierra tampoco es una opción. Si hicieran el recorrido de esa forma, tardarían cerca de cuatro horas en llegar al colegio. El trayecto atraviesa bosques, pendientes pronunciadas y zonas donde habitan animales venenosos, por lo que el mar se ha convertido en la única vía segura y viable para desplazarse cada día.
Lejos de resignarse, los padres decidieron que la distancia no sería un obstáculo para la educación de sus hijos. Cada mañana emprenden un viaje hasta la escuela Sekolah Kebangsaan Tekek, combinando distintos medios de transporte para que los niños lleguen puntualmente a clases.
La increíble ruta escolar que comienza en una motocicleta y termina en un bote
El recorrido comienza en una motocicleta que los lleva hasta el embarcadero. Allí abordan un barco que, en apenas 10 o 15 minutos, cruza el mar y pasa por otras tres aldeas, incluso cuando el clima no acompaña. Al llegar a tierra firme, vuelven a subir a otra motocicleta para completar el último tramo hasta el colegio.
Jamaludin Musa cuenta que la rutina comienza todos los días a las 6:30 de la mañana. Mientras su esposa, Rozalia Bodi, prepara a Armin, de 11 años, y a Aida Izabella, de 8, él se encarga de acompañarlos durante todo el trayecto.
Una vez que deja a los niños en la escuela, Jamaludin regresa a casa siguiendo exactamente el mismo itinerario. Al finalizar la jornada escolar vuelve a recorrer el camino para buscarlos. "Después, regreso a casa en barco y espero la hora de recoger a los niños al terminar la escuela. Así que usamos tres medios de transporte cada día", relató.
El esfuerzo, sin embargo, ha dado sus frutos. Los padres aseguran que sus hijos mantienen un excelente rendimiento académico y que también destacan en las actividades deportivas. Para la familia, cada kilómetro recorrido y cada travesía sobre el mar son un pequeño sacrificio que vale la pena con tal de garantizarles un mejor futuro.