El sacerdote Marcelo De Benedictis, vocero del Arzobispado de Mendoza, contó que hace años tuvo que practicar un exorcismo en una joven que se encontraba internada en el Hospital Lagomaggiore de esta provincia.
El Diablo siempre está: cómo un sacerdote reconoce una posesión y practica un exorcismo
El vocero del Arzobispado de Mendoza contó cómo fue que hizo un exorcismo hace unos años. Qué dice la Iglesia Católica de cuando se debe practicar uno y cómo se reconoce una posesión
El cura contó que el hecho ocurrió una medianoche cuando había ido al hospital a ver a una persona privada de su libertad, pero que en su recorrida fue abordado por personales del hospital: “Padre, hemos tenido una experiencia muy rara... hay una chica que no sabemos qué pasa, pero tiene una fuerza descomunal”, le dijeron los enfermeros.
Al ingresar a la última habitación del piso, el clima cambió por completo. La joven, que estaba junto a su madre, reaccionó de manera inmediata al ver al sacerdote. “Esta chica me clavó los ojos de una manera que no me olvido más y me entró a putear en todos los idiomas... se volvió loca”, recordó el religioso.
El relato del padre De Benedectis sorprendió a más de uno. Él señaló que la figura del Diablo realmente existe y volvió a traer un tema que muchos consideran imposible, como lo es la posesión de personas y los exorcismos.
Cómo es un exorcismo
En 1999, bajo el papado de Juan Pablo II hubo una reforma importante dentro de la Iglesia Católica y que tuvo que ver con los exorcismos. Hasta ese momento, el protocolo databa de 1614, pero se consideró que había que modernizarlo a causa de los avances en la psicología y en la psiquiatría. No fueron las únicas modificaciones.
Por un lado, cambiaron las oraciones y se dejaba de lado algunos temas como el mal de ojo y similares. Esto no fue del agrado de algunos sacerdotes, que consideraron que no funcionaba el nuevo sistema y por ello, la Iglesia permite que algunos curas exorcistas sigan usando el protocolo que data de 1614.
Pero más allá de eso, la definición sigue siendo la misma y es que un exorcismo se trata de expulsar alguna entidad maligna que se pueda encontrar dentro de una persona, un objeto o un lugar. Es decir, que las películas de terror no están tan erradas.
Según el Ritual de Exorcismos y Súplicas Varias del Vaticano, un exorcismo debe ser el último paso a contemplar cuando se ve a una persona.
Este protocolo para exorcistas indica que los pasos son los siguientes:
- Evaluación Médica y Psiquiátrica: la Iglesia exige descartar enfermedades físicas o psíquicas
- Autorización del Obispo: Solo un sacerdote debidamente formado y con la autorización expresa de su Obispo puede realizar un exorcismo
- El Ritual: Se lleva a cabo en un entorno privado. Este se incluye oraciones, lecturas de Salmos y el Evangelio, imposición de manos y señal de la cruz y una oración dirigida a Dios para que por su voluntad libere a la persona y una orden directa al demonio para que abandone el cuerpo.
Cuándo la Iglesia considera que una persona está poseída
Según la descripción que da el Vaticano, se tienen en cuenta cuatro puntos:
- Cuando una persona habla o entiende lenguas desconocidas
- Cuando presenta una fuerza muy superior
- Cuando es capaz de revelar secretos o eventos de los que no debería tener forma de saber
- Cuando reacciona de manera violenta a elementos religiosos como los crucifijos, el agua bendita o reliquias
Qué dice la ciencia sobre los exorcismos
No obstante, para la ciencia moderna, muchos de los casos conocidos como exorcismos y posesiones se pueden explicar a través de la psicología y la neurociencia. De hecho, por eso la Iglesia Católica ha logrado una colaboración entre profesionales de la salud y sacerdotes y lo incluye en sus procedimientos ante casos sospechosos.






