El furor por probar el chocolate Dubai, elaborado con pasta de pistacho, hizo disparar la demanda de este fruto seco. Mendoza no es ajena al fenómeno. En cinco años se triplicó la cantidad de hectáreas cultivadas con pistacho en la provincia y los productores ven abrirse una buena perspectiva de mercado de uno de los frutos secos más codiciados del mundo.
El auge del chocolate Dubai abre perspectivas en la producción de pistacho en Mendoza
En cinco años se triplicó la cantidad de hectáreas cultivadas con pistacho en Mendoza. Y la producción está en auge tras el furor por el chocolate Dubai

El chocolate Dubai llegó hace un par de años y desde los Emiratos Árabes se expandió en el mundo por su originalidad de incorporar pistacho.
Tal es el fenómeno que hasta el propio cantante Abel Pintos vio la oportunidad y compró tierras en Lavalle para cultivar pistacho, entre otros frutos secos.
La versatilidad del pistacho para incorporarse a la gastronomía -y particularmente, a la pastelería- así como sus nobles propiedades alimenticias y hasta su color verde que enriquece visualmente la decoración, hacen que este fruto seco hoy se venda como pan caliente.
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Al chocolate Dubai, que surgió hace dos años por el antojo de una emprendedora del otro lado del mundo y explotó en redes, se sumaron las opciones dulces más diversas: desde bombones hasta alfajores, helados, budines o cookies.
Pasteleros y empresas locales, además de referentes de la producción agrícola mendocina, vislumbran una gran oportunidad para diversificar la industria de alimentos e innovar en gastronomía.
El chocolate Dubai provocó la expansión del pistacho
Para el ingeniero agrónomo Manuel Viera Aramburú, presidente de la Asociación de Frutos Secos de Mendoza, el crecimiento del pistacho es tan reciente como sorprendente: “Hace cinco años había apenas 300 hectáreas cultivadas, hoy ya hay 1.000. En 2016 eran solo 30. Ese crecimiento acelerado tiene razones muy claras”, señala en diálogo con Diario UNO.
Entre ellas, destaca dos motores clave: una demanda internacional que aún supera a la oferta y la posibilidad de mecanizar gran parte del trabajo agrícola de los frutos secos.
“Esto lo hace muy atractivo para productores e inversores. La cosecha, la poda, el manejo, todo puede mecanizarse y automatizarse. Además, el pistacho puede almacenarse sin perder calidad”, explica.
Mendoza, a pesar de tener aún una superficie pequeña en comparación con la vid o el nogal, tiene condiciones climáticas privilegiadas para este tipo de frutos secos. Y eso se nota en el entusiasmo de quienes empiezan a apostar por este cultivo.
“La demanda está insatisfecha. Vemos que si ingresan nuevos actores, si crece la superficie cultivada y se genera mayor volumen, la cadena deberá profesionalizarse. Vamos hacia una industria más eficiente y menos artesanal”, analiza el ingeniero agrónomo.
Del chocolate viral a la industria gourmet
Otra ventaja del pistacho es su perfil industrial: se utiliza en pastas, harinas, esencias, snacks, helados, repostería. Y hay variedades específicas sin sal ni cáscara que están siendo muy buscadas por industrias alimentarias. “Hay una oportunidad ahí para Mendoza”, asegura el especialista Manuel Viera Aramburú, y advierte que "hoy es San Juan la provincia con mayor producción de pistacho del país".
El fenómeno del chocolate Dubai no solo despertó pasiones entre consumidores, sino también entre marcas locales que observan, con mirada estratégica, cómo capitalizar la tendencia. Havanna fue la marca que tuvo el primer reflejo y salió al mercado con un alfajor de pistacho de edición limitada.
Chocolezza, la empresa mendocina especializada en productos con identidad regional, sigue sus pasos y en unos meses lanzará un alfajor helado de pistacho.
El chocolate Dubai inspira oportunidades tentadoras
Su gerente general, Marcos Juárez, repasa que “las tendencias en chocolate apuntan a productos con alto contenido de cacao, del 70 al 80%, por sus propiedades antioxidantes"; pero aclara que "también vemos un auge en ingredientes como los frutos secos, y específicamente el pistacho que se da gracias al fenómeno Dubai”.
La filosofía de Chocolezza es responder a la demanda con un producto que no pierda la identidad de la marca de chocolates local.
“Buscamos interpretar las tendencias pero con una impronta propia. En nuestro caso, los frutos secos forman parte de nuestro ADN, sobre todo la nuez y la almendra. El pistacho está presente en nuestros planes para desarrollos específicos, como un alfajor helado de pistacho que lanzaremos próximamente”, adelanta.
Juárez también resalta que el pistacho se está integrando con naturalidad al portafolio premium de productos gourmet, donde los sabores y texturas se combinan con identidad regional. “Queremos ofrecer innovación, pero siempre desde nuestra tradición”, afirma.
La pastelería se renueva con frutos secos que le dan color y sabor
El pastelero Gerardo Domínguez, referente en el mundo de la repostería creativa que saltó a la fama en el reality Bake Off Argentina y ahora se lo puede ver todas las siestas en el programa "Gise y vos" por El Siete, también nos brinda su mirada experta acerca del boom del consumo del pistacho y de los frutos secos en general, sobre todo en las múltiples combinaciones con el chocolate.
Para Domínguez, el pistacho dejó de ser un lujo inalcanzable para convertirse en un ingrediente más accesible y versátil. “Antes era el oro verde. Hoy, con la producción nacional creciendo, sobre todo en San Juan y La Rioja, su precio bajó y se volvió mucho más popular”, sostiene.
El chef celebra que la pastelería argentina esté cambiando, adaptándose a nuevas texturas, sabores y estéticas e incorporando cada vez más frutos secos a sus preparaciones.
Y el pistacho encaja perfecto en ese cambio: “Tiene un sabor riquísimo, no genera alergias como el maní, tiene muchas propiedades y aporta ese color verde que es precioso visualmente”, considera.
Sobre el chocolate Dubai, lo define con entusiasmo: “Es un chocolate relleno de pasta de pistacho, a veces con capas de chocolate blanco. Se ha puesto de moda por las redes, y eso nos permite probar cosas nuevas, animarnos a reformular nuestras preparaciones”.
El pistacho, entre la tendencia global y el potencial local
El pastelero también destaca que el pistacho puede usarse en múltiples formatos: tostado, en pasta, en rellenos de bombones o alfajores, en cookies, budines, y hasta en combinaciones impensadas.
“Hace poco probé una crema chantillí con pistacho salado sobre brownie de camote. Una locura maravillosa. Nunca me hubiera imaginado esa combinación”, refiere sobre los más variados usos del fruto seco.
Y agrega: “La pastelería no puede quedarse quieta. Me encanta ver cómo los jóvenes chefs reinventan sabores y formatos, y cómo el pistacho se integra a esas nuevas formas de crear”.
Frutos secos como el pistacho buscan ir más allá de la moda
Lo que comenzó como un furor en redes sociales por un chocolate elegante y exótico terminó impulsando una cadena completa de producción, comercialización y creatividad gastronómica. Aquí y en el mundo entero.
Desde el campo mendocino hasta las cocinas más vanguardistas, el pistacho se posiciona como el nuevo protagonista de una historia que recién comienza en la producción agrícola local. Las hectáreas cultivadas crecen, la industria se adapta y los consumidores responden.
El pistacho, con su sabor delicado, sus beneficios nutricionales y su encanto visual, ya dejó de ser una novedad para convertirse en un ingrediente estrella. Y Mendoza, una vez más, se prepara para estar a la altura del nuevo capítulo que escribe la gastronomía global.