Las privaciones de la infancia suelen dejar marcas en el destino de las personas. Sin embargo, para Armando Tejada Gómez, una de las figuras más trascendentales de la cultura popular argentina y cofundador del Movimiento del Nuevo Cancionero, el dolor de los primeros años no se tradujo en resentimiento, sino en una inagotable sensibilidad poética y en un amor profundo por sus orígenes.
Dormía debajo de los puentes, tuvo 23 hermanos y es una de las figuras más importantes de Argentina
Armando Tejada Gómez llegó a convertirse en uno de los músicos más importantes de la historia de Latinoamérica, pero su infancia estuvo marcada por muchas falencias

Infancia bajo puentes: la increíble historia de Armando Tejada Gómez
Crecer sin escuela en la Media Luna de Guaymallén
Criado en la Media Luna de Guaymallén, en la provincia de Mendoza, la infancia de Tejada Gómez estuvo atravesada por la extrema pobreza y la pérdida temprana de su padre. Las urgencias económicas lo llevaron a la calle siendo apenas un niño, logrando asistir a la escuela primaria durante solo tres meses en primer grado.
Recomendadas
Toda su vasta formación intelectual y poética provino directamente de la vía popular: el contacto cotidiano con el pueblo, la vivencia de la calle y el calor de su entorno. Lejos de sentir complejo por la falta de educación institucional, el poeta siempre mantuvo un profundo orgullo por su "nacencia" y estuvo eternamente agradecido a la cultura mendocina que moldeó su visión del mundo.
Por lo general se suele pensar que quien atraviesa una niñez desprovista de afecto o marcada por las penurias económicas tiende a repetir patrones de frialdad o distanciamiento en la adultez. Sin embargo, el testimonio de su hija, Paula Tejada Zucchini, revela un retrato completamente opuesto del prolífico creador del Nuevo Cancionero.
"Fue absolutamente lo contrario. Era un padre muy cariñoso, muy afectivo, todo el tiempo nos abrazaba. Con nosotras era como un niño; creo que cuando fuimos niñas, él pudo rescatar lo bonito de la niñez", evoca Paula sobre la dinámica familiar.
"Algo que me llama mucho la atención es que nunca se sintió resentido con el inicio de su vida. Tiene un libro que se llama 'Amanecer bajo los puentes' de cuando vivía en la calle y amanecía bajo los puentes del cacique Guaymallén, en el que no se trasluce absolutamente nada de resentimiento, sino que él cuenta todas las aventuras que vivía con otros chicos de la calle, con su hermanito menor y otros chicos de la calle, pero no lo relata de una manera furiosa ni vengativa", continuó explicando su hija.
Además, Paula remarcó que su padre "estaba muy orgulloso de sus orígenes en la Media Luna de Guaymallén y recibió mucho cariño de su madre". Armando Tejada Gómez perdió a su papá siendo muy pequeño, y por eso solo hizo la escuela primaria (tres meses de primer grado). "Reconocía permanentemente todo lo que había podido aprender de la cultura popular de Mendoza, estaba agradecido por eso, por todo lo que aprendió por la vía popular, ya que por la vía institucional no pudo adquirir muchos conocimientos", aseguró su hija.
Pese a sus constantes giras por todo el país, Tejada Gómez se caracterizó por ser un padre presente, cariñoso con sus hijas, sus parejas y sus amigos. Jamás utilizó las carencias del pasado como un reproche o un motivo de victimarización. Por el contrario, canalizó sus vivencias en una obra comprometida que dio voz a los desposeídos sin perder nunca la ternura y el afán de transformación social.
¿Quién fue Armando Tejada Gómez?
Armando Tejada Gómez nació el 21 de abril de 1929 en Mendoza. Fue el penúltimo hijo de 24 hermanos que tuvieron Lucas Tejada y Florencia Gómez. Su origen humilde no le permitió asistir a la escuela básica, sin embargo, su esfuerzo y curiosidad lo llevó a ser un eminente lector. Aprendió de manera autodidacta a leer a los 12 años.
Canillita, lustrador de zapatos, obrero, y también un prestigioso poeta, locutor y escritor mendocino, estrechamente relacionado con la música folklórica de la provincia y el país. En 1950 ingresa a la Radiotelefonía en LV.10 Radio de Cuyo.
En pocas palabras
- Infancia marcada: Armando Tejada Gómez tuvo una infancia de carencias, durmiendo bajo puentes y con solo tres meses de escuela.
- Legado cultural: a pesar de las dificultades, se convirtió en un músico y poeta fundamental de Latinoamérica.
- Padre afectuoso: su hija Paula recuerda a Tejada Gómez como un padre muy cariñoso y libre de resentimientos por su pasado.