El 23 de noviembre es el Día de la Virgen de Sumampa, conocida también como la Virgen de la Consolación de Sumampa o Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa; patrona de Santiago de Estero y de los transportistas, por haber recorrido un largo camino desde Brasil hasta Sumampa en diferentes medios de transporte.
Día de la Virgen de Sumampa: porque se celebra el 23 de noviembre

También es considerada la patrona de la cultura de Santiago del Estero, de los estancieros, de la lluvia, de las escuelas y de la policía de la provincia.
El santuario la Virgen de Sumampa se erige en un pequeño valle, rodeado de serranías bajas, a 4 km. del pueblo de Sumampa, perteneciente al Departamento Quebrachos, distante 238 km. de la ciudad capital de Santiago del Estero.
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La imagen de nuestra Señora de la Consolación llegó a Sumampa desde Brasil junto a la imagen de la virgen de Luján. Todos los 23 de noviembre se celebra su día en este santuario, al que concurre gente de todo el país y se hace una fiesta muy original durante los nueve días previos que dura la celebración.
Los historiadores sostienen que la Virgen de Sumampa llegó al pueblo a fines de 1.630, siendo depositada y venerada en la casa de Antonio Farias Saá; pero terminadas las obras de la pequeña capilla o ermita, se llevó allí la imagen en una ceremonia extraordinaria. El traslado fue fue a fines de noviembre con la presencia del primer cura párroco de la región Don Juan de San Miguel y Arévalo, quien fijo su sede parroquial en este paraje, junto a la capilla, por creerlo el sitio más conveniente.
La santa imagen fue venerada con el titulo de Nuestra Señora de la Consolación, por haber llevado a esas tierras consuelo, gozo y paz.
El 21 de noviembre de 2009 se realizó la coronación pontificia de la imagen de Nuestra Señora de la Consolación de Sumampa, en la provincia de Santiago del Estero, Argentina. El encuentro ocurrió en el santuario Histórico Nacional, localizado a cinco kilómetros de la ciudad de Sumampa.
La imagen de la Virgen de Sumampa
- La imagen original es pequeña y sencilla, de no más de 20 cm. de alto, realizada en arcilla cocida.
- Está sentada sobre una banqueta, que a su vez se asienta en un montículo de piedra agregado posterior.
- La cara es bonita, muy amplia la frente; la nariz recta, la boca delicada, bien trazada la línea del mentón.
- Los siglos le han impreso un tinte pálido, medio amarillento, como de marfil viejo.
- El artista ha logrado un acierto feliz en un detalle fácil, en los ojos le ha bastado una pincelada tenue para conseguir una expresión.
- Su mirada es serena firme, transparente y diáfana como un cristal.
- La toca de la Virgen de Sumampa cubre su cabeza ligeramente inclinada hacia su derecha, manteleta o pañuelo grande que cae hasta poco más abajo de los hombros.
- La túnica en la imagen de Sumampa es roja de un rojo oscuro, semejante a la de las vírgenes de Judá.
- Un ceñidor dorado que se anidaba a la cintura.
- El manto es azul oscuro y da una amplia vuelta sobre las rodillas en forma de cubrir todo lo rojo y aparece sembrado con unas hojas sueltas, color oro viejo, que se juntan como se quisieran imitar la flor de lis.
- Sobre las rodillas de la Señora duerme un Niño Jesús, de pocos meses de edad
La tradición
El libro tradiciones religiosas populares de Santiago del Estero, de Amalia Gramajo de Martínez Moreno y Hugo Martínez Moreno, cuenta “Según la tradición histórica religiosa, desde el lejano año de 1.630 una devoción mariana se enraizó fuertemente en el espíritu de los pobladores de los cerros bajos de Sumampa, ámbito de instalación de numerosas estancias en el período colonial y cuyos propietarios fueron troncos de destacadas familias santiagueñas y hasta cordobesas. Resulta probada por múltiples antecedentes, la llegada a Sumampa, hace ya más de 350 años de Nuestra Señora de la Consolación, el culto que desde el primer momento se le dio y la construcción de una capilla en la estancia de Sumampa. Con respecto a la imagen, ésta es pequeña, policromada, de no más de 20 centímetros de alto, representa a la madre que tiene en sus rodillas al niño, aunque algo recostado en su pecho. Al ser un culto oficial se preparan convenientemente retiros espirituales y peregrinaciones, novenario y la ceremonia principal con misa y procesión con asistencia del pueblo y autoridades. La participación es masiva y los gauchos a caballo desfilan en honor a la Patrona. (...) Por lo expuesto, queda claro que la imagen de la Virgen de Sumampa y su santuario, como también su culto tradicional e histórico, son uno de los principales patrimonios de Santiago del Estero”.