Un reciente descubrimiento modificó la forma de entender las prácticas ancestrales en el sudeste de Australia. Los investigadores hallaron evidencias de rituales continuos durante veinticinco mil años dentro de una caverna llamada Cloggs.
Descubrimiento de hace decenas de milenios en Australia: una cueva utilizada sin parar con fines místicos
Un fascinante descubrimiento detalla cómo una cueva en Australia funcionó como centro de rituales ininterrumpidos por milenios

Esta cueva oculta una tradición de hace miles de años.
Las cenizas petrificadas demostraron que las antiguas comunidades aborígenes utilizaron el lugar con fines espirituales mucho antes de lo pensado.
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Un descubrimiento milenario
Durante siglos, los líderes espirituales conocidos como mulla-mullung recolectaron hierbas específicas del exterior para llevarlas a la cueva. Allí esparcían las plantas en finas capas sobre el suelo para luego prenderlas fuego. Las cenizas resultantes servían para realizar actos de magia, sanación o prácticas místicas de diversa índole.
El equipo de expertos analizó fitolitos, unas diminutas estructuras vegetales fosilizadas parecidas a esqueletos microscópicos. Los resultados indicaron que casi la totalidad de los restos provenían de pastos locales enteros. Las altas temperaturas derritieron gran parte del material orgánico original.
Tradiciones mágicas
Las narraciones orales de la comunidad GunaiKurnai coinciden a la perfección con los hallazgos recientes. Ciertas prácticas requerían untar palos de madera con grasa animal para luego clavarlos cerca de las llamas. Los cantos ceremoniales duraban hasta que el tronco caía al piso, momento en el cual concluía el rito mágico.
Hace aproximadamente dos mil años, los pobladores colocaron una pequeña piedra erguida en el interior del recinto subterráneo. Alrededor del monolito concentraron las quemas de pastizales de manera intensa durante varios siglos. Las gruesas capas de ceniza acumuladas también facilitaban detectar huellas de posibles seres peligrosos acechando en las sombras.
Los avances actuales fueron posibles gracias al trabajo conjunto entre los ancianos aborígenes locales junto con especialistas en arqueología. A diferencia de excavaciones pasadas realizadas sin permiso, los proyectos modernos priorizan el absoluto respeto por los dueños tradicionales de la tierra.