Durante este domingo, los supermercados registraron un aluvión de clientes. El presidente Alberto Fernández adelantó en la mañana la posibilidad de implementar una cuarententa general durante 10 días
para combatir la expansión del coronavirus, y esto hizo que gran cantidad de mendocinos se volcara a hacer compras para stockearse. Finalmente, la definición del Gobierno Nacional ha sido suspender las clases en todos los niveles hasta el 31 de marzo y restringir las actividades no escenciales.
Te puede interesar:Coronavirus: el Gobierno suspendió las clases en todos los niveles
Durante una recorrida realizada por Diario UNO por sucursales de las principales cadenas que operan en la provincia, Átomo, Vea, Walmart, Carrefour y Chango Más (también de Walmart) se pudo corroborar una postal común. Góndolas arrasadas, sobre todo en los productos de limpieza. El principal producto que faltaba era lavandina y los desinfectantes líquidos o en aerosol, en general.
Límites a la compra
En dos supermercados colocaron carteles para limitar la compra de lavandina. En Vea el límite es "dos unidades de lavandina por compra" mientras que en Walmart el límite anunciado en la góndola es "una unidad por grupo familiar".
En algunas sucursales de Átomo, en las góndolas no quedó ninguna botella de lavandina. La opción que circuló de boca en boca era comprar en los negocios donde venden productos de limpieza sueltos. También había faltantes de otros productos de almacén, situación que no era tan notoria en las otras cadenas de supermercados.
En el Changomás Maipú avisaban por altoparlente que para prevenir el contagio de coronavirus y por disposición del Ministerio de Salud de la Nación hay que mantener 1,5 metros de distantes entre las personas. Incluso lo marcaron en el piso.
En el Carrefour de Guaymallén se repetía la misma escena. Si bien en los productos de almacén, frutas, verduras y carnes no había estanterías vacías, la zona de los productos de limpieza estaba vaciada. La longitud de la fila única que implementa la cadena para pagar, era similar a la de un fin de semana de principios de mes, para nada habitual en la siesta de un domingo.
La misma postal se repetía en Walmart. En general las góndolas de almacén lucían abastecidas, pero en la zona de productos de limpieza había estantes vacíos.
