La historia de Noelia Castillo, la joven de España que decidió poner fin a su vida tras años de sufrimiento, llega a su desenlace este jueves 26 de marzo con la eutanasia. Noelia quedó parapléjica tras arrojarse desde un quinto piso en 2022, en un intento de suicidio motivado por el profundo trauma de haber sufrido una agresión sexual múltiple.
A partir de allí, y buscando terminar con su dolor físico y psicológico, emprendió una dura batalla judicial de más de dos años para acceder a la muerte asistida. En este camino se enfrentó no solo a la burocracia legal, sino a la profunda oposición de su propia familia.
En su reciente y única entrevista televisiva, emitida en el programa español Y ahora Sonsoles, Noelia habló con una firmeza abrumadora: “Me quedan cuatro días porque el 26 ya me hacen la eutanasia. Lo tuve claro desde el principio. Quiero dejar de sufrir y punto, quiero irme en paz”.
Eutanasia a Noelia Castillo: a qué hora se la realizan
En las últimas horas, trascendió que el procedimiento de eutanasia está programado para realizarse alrededor de las 17:00 hora de España (13 de Argentina), en el centro sociosanitario de Barcelona, España, donde se encuentra internada, aunque el horario definitivo puede quedar sujeto a cuestiones médicas y de estricta privacidad.
El último adiós a Noelia Castillo y el dolor familiar por la eutanasia
Uno de los aspectos más desgarradores del caso de eutanasia, ha sido la decisión de Noelia Castillo respecto a quiénes la rodearán en su momento final.
La joven determinó expresamente que su madre, Yolanda, no esté presente en la habitación cuando se lleve a cabo el procedimiento. “Estos últimos días mi madre me dijo que, igual que me había visto nacer, me quería ver cerrar los ojitos. Le dije que lo iba a pensar y la respuesta es no. No quiero que me vea cerrando los ojos cuando me vaya”, relató con crudeza en la entrevista. A pesar del dolor y de no estar de acuerdo, su madre decidió pasar con ella la última noche para no dejarla sola.
Distinta es la situación con su padre, con quien la ruptura familiar ha sido total. En su desesperación, el hombre acudió a la Justicia española intentando frenar la eutanasia, e incluso llegó a decirle a su hija que “para él ya estaba muerta”. Frente a esto, Noelia reflexionó: “Soy un pilar de la familia. Yo les dejo sufriendo. Pero, ¿y mi sufrimiento? La felicidad de un padre o una madre no tiene que estar por encima de la de una hija”.
Con la llegada de este jueves a las 17 horas de España, Noelia cerrará un capítulo marcado por el dolor, dejando tras de sí un intenso debate en la sociedad sobre los límites del sufrimiento, el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y la difícil frontera entre la moral familiar y la libertad individual.







