El confinamiento a nuestros espacios domésticos, nos ha puesto ante innumerables desafíos en Mendoza por el coronavirus. Desde seguir con nuestras rutinas laborales en modo teletrabajo, hasta adaptar la vida doméstica a los inconvenientes que genera la paralización de la economía. Pero quizás una de las que más desafío representa en la vida de las familias es la de la escuela en casa.
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Padres y madres en un principio actuamos como cuando faltan a la escuela y pedimos las tareas: pensando en que sería la maestra quien revisaría lo que hicimos en casa.
Pero al extenderse la cuarentena, vamos cayendo en la cuenta de que los roles se invirtieron: ahora el aprendizaje escolar está en nuestras manos, mientras que los docentes son los encargados de supervisarlo.
La adaptación no está siendo fácil para nadie, y en este proceso han surgido dudas, quejas, angustias y enojos varios.
Diario UNO quiso compartirlos en esta nota a través del testimonio de familias y docentes que aún no terminan de procesar este nuevo sistema de enseñanza en el hogar.
Padres y madres desorientados
Para Fernanda, madre de niños de 11 y 8 años, el problema es la cantidad y la dificultad de los contenidos.
"Las tareas en casa son una locura, jamás han hecho tantas. Por un lado, las propuestas de la DGE, que primero te piden no salir de tu casa, pero te dan actividades como maquetas y tenés que decidir entre no hacerlas o salir a comprar. Además, las actividades son muy elevadas para los niños" "Las tareas en casa son una locura, jamás han hecho tantas. Por un lado, las propuestas de la DGE, que primero te piden no salir de tu casa, pero te dan actividades como maquetas y tenés que decidir entre no hacerlas o salir a comprar. Además, las actividades son muy elevadas para los niños"
Para Paula (45) mamá de tres niños de 6 y 8 años, el problema reside en combinar el trabajo y la escuela en casa, sumado al desafío de utilizar nuevas tecnologías.
"Cuesta mucho engancharlos con las actividades escolares. Tengo una niña en primer grado a la que le dan cantidad de tareas y hay que sentarse a trabajar con ella. También tengo niños en cuarto grado que precisan ayuda" "Cuesta mucho engancharlos con las actividades escolares. Tengo una niña en primer grado a la que le dan cantidad de tareas y hay que sentarse a trabajar con ella. También tengo niños en cuarto grado que precisan ayuda"
Sus hijos van a una escuela privada, en las que les han obligado a pagar una plataforma virtual (Santillana). "Sería una buena herramienta, pero está todo el tiempo colapsada y no se puede utilizar. Además, hay muchas personas que tienen problemas de conexión a internet".
Lorena (45) madre de 4 hijos -tres escolarizados, dos en primaria, una en secundaria- manifestó toda una problemática con respecto a la necesidad de insumos que en este momento no pueden salir a comprarse ni conseguirse.
"Me pidieron que fuera a buscar fotocopias y cuadernillos a la librería cuando ya se había decretado la cuarentena. O envían archivos para imprimir siendo que no todos tenemos impresora. Me parece que con las actividades que envía la maestra es suficiente. Porque es un tiempo en el que la gente está ansiosa, estresada y asustada. Muchos siguen trabajando y no les alcanza el tiempo para cumplir con ellas. Mi opinión no es en contra de los docentes, sino referida al sistema" "Me pidieron que fuera a buscar fotocopias y cuadernillos a la librería cuando ya se había decretado la cuarentena. O envían archivos para imprimir siendo que no todos tenemos impresora. Me parece que con las actividades que envía la maestra es suficiente. Porque es un tiempo en el que la gente está ansiosa, estresada y asustada. Muchos siguen trabajando y no les alcanza el tiempo para cumplir con ellas. Mi opinión no es en contra de los docentes, sino referida al sistema"
Una visión diferente, es la de Romina, madre de niñas mellizas que cursan en la escuela Tomas A. Edison.
"Las mellis cursan todos los días de 7.30 a 13, con los recreos estipulados. Los profesores de cada materia están conectados todo el tiempo al igual que los preceptores y directivos. Los van acompañando. La modalidad la tenían ya previo a esto que estamos viviendo. De todas formas, esto es temporal, todas las escuelas y familias tienen realidades diferentes. Y esto que estamos pasando es algo que surgió y tenemos que hacer lo mejor que se pueda y con calma. Además creo que es una cuestión de actitud. El ser humano siempre tiende a quejarse ante los primeros cambios. Creo que es tiempo de detenernos para hacer las cosas con más calma" "Las mellis cursan todos los días de 7.30 a 13, con los recreos estipulados. Los profesores de cada materia están conectados todo el tiempo al igual que los preceptores y directivos. Los van acompañando. La modalidad la tenían ya previo a esto que estamos viviendo. De todas formas, esto es temporal, todas las escuelas y familias tienen realidades diferentes. Y esto que estamos pasando es algo que surgió y tenemos que hacer lo mejor que se pueda y con calma. Además creo que es una cuestión de actitud. El ser humano siempre tiende a quejarse ante los primeros cambios. Creo que es tiempo de detenernos para hacer las cosas con más calma"
Hay instituciones con mayor nivel de exigencia que otras, como le sucede a Lorena, cuya hija de 6 años asiste a una escuela bilingüe de doble escolaridad.
"A mi hija de 6 años, le piden las tareas de Lengua y Matemática en los dos idiomas. Nos lleva de 3 a 4 horas hacer la tarea, nos dan un horario de consulta por si tenemos dudas. Por otra parte, nos van a pedir que abonemos íntegramente la cuota de la escuela. Esto es caótico para mi familia”. "A mi hija de 6 años, le piden las tareas de Lengua y Matemática en los dos idiomas. Nos lleva de 3 a 4 horas hacer la tarea, nos dan un horario de consulta por si tenemos dudas. Por otra parte, nos van a pedir que abonemos íntegramente la cuota de la escuela. Esto es caótico para mi familia”.
Cecilia reflejó, por su parte, lo que sucede con los padres desorientados: la catarsis en los grupos de Whatsapp.
"Los chats se transformaron en salas virtuales de autoayuda, control de la ira y manejo del estrés, estrés generado por los padres, más que por los niños. Desde el colegio enviaron notas a través del Portal Educativo, informando cómo encararíamos esta situación especial y cómo los niños debían resolver las tareas. En mi opinión, los papás que no pudieron manejar el tema del encierro, problemas laborales y la incertidumbre que acarrea esta situación (entendibles todos) actuaron en forma negativa sobre los niños y la relación con las tareas enviadas por la escuela" "Los chats se transformaron en salas virtuales de autoayuda, control de la ira y manejo del estrés, estrés generado por los padres, más que por los niños. Desde el colegio enviaron notas a través del Portal Educativo, informando cómo encararíamos esta situación especial y cómo los niños debían resolver las tareas. En mi opinión, los papás que no pudieron manejar el tema del encierro, problemas laborales y la incertidumbre que acarrea esta situación (entendibles todos) actuaron en forma negativa sobre los niños y la relación con las tareas enviadas por la escuela"
Qué dicen las maestras
Por parte de las docentes, también se plantean dificultades. Laura es maestra de una escuela urbano marginal de Las Heras y su planteo es en cuanto a las devoluciones.
"No nos han aclarado qué hacer, qué debemos evaluar. No tenemos consignas claras por parte del gobierno escolar", manifestó. "No nos han aclarado qué hacer, qué debemos evaluar. No tenemos consignas claras por parte del gobierno escolar", manifestó.
Andrea es directora de una escuela de educación especial, ubicada en una zona también urbano marginal.
"Es muy complicado pedirles a los padres que manden las tareas que han hecho con los chicos, algunos están yendo todavía a la escuela a pedir que les den las actividades en papel. No saben lo que está pasando, preguntan cuándo va a volver a clases". "Es muy complicado pedirles a los padres que manden las tareas que han hecho con los chicos, algunos están yendo todavía a la escuela a pedir que les den las actividades en papel. No saben lo que está pasando, preguntan cuándo va a volver a clases".
María Gabriela es directora de un jardín de infantes y también compartió su situación.
"Le dimos la opción a las maestras para que enviaran el material de la forma en las que les pareciera más conveniente, pero ahora estamos en la plataforma classroom. Allí suben las tareas y los padres mandan fotos o videos de cómo las realizan. Lo que tenemos que ver es que todos los chicos hagan las actividades propuestas". "Le dimos la opción a las maestras para que enviaran el material de la forma en las que les pareciera más conveniente, pero ahora estamos en la plataforma classroom. Allí suben las tareas y los padres mandan fotos o videos de cómo las realizan. Lo que tenemos que ver es que todos los chicos hagan las actividades propuestas".
Además, agregó: "Muchos padres están trabajando, aún en cuarentena y no se pueden poner a realizar las propuestas con los niños. El Gobierno nos pide hacer un relev:amiento diario. De qué chicos han hecho la tarea y qué chicos no. Es dificultoso esto. No todos tienen acceso a internet. Vamos haciendo lo que podemos. Sí hemos tenido quejas de algunos padres que siguen trabajando y no dan abasto con sus cosas y las de los chicos".
La respuesta de la DGE
Si bien "cada familia y cada realidad es un mundo, muchas de las problemáticas con las que padres y madres se enfrentan a la hora de hacer tareas en casa, se repiten.
En general, las quejas giran en torno a demasiada tarea para hacer en casa, en comparación con las que hacen en la escuela, el obstáculo de la tecnología, que aunque parezca imposible, existe -falta de conectividad, y de manejo de las herramientas virtuales, las principales- doble comando en las consignas entre lo que envían los docentes y los contenidos que ha establecido la DGE desde el portal educativo, y falta de devolución por parte de los docentes con respecto a las actividades hechas en casa.
Al respecto, la directora de Planificación de la Calidad Educativa, Silvina Del Póppolo, explicó que todavía se están acomodando las directivas y que se ha preferido dejar libres a las docentes e instituciones para que se adapten a esta nueva forma de educación. Por lo tanto, se proponen algunos ejes por parte del gobierno escolar y las maestras y maestros deciden si se realizan a partir de tales iniciativas o bien, si estos contenidos se refuerzan con actividades específicas del aula, según lo que se ha estado viendo en las clases presenciales.
"Queremos destacar el esfuerzo que están haciendo los docentes, que es muy grande. Deben proponer actividades y seguir la trayectoria de aprendizaje de los niños y niñas sin estar en la escuela, esto es todo un desafío y por eso le pedimos a las familias que lo valoren y tengan paciencia" "Queremos destacar el esfuerzo que están haciendo los docentes, que es muy grande. Deben proponer actividades y seguir la trayectoria de aprendizaje de los niños y niñas sin estar en la escuela, esto es todo un desafío y por eso le pedimos a las familias que lo valoren y tengan paciencia"
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La funcionaria agregó, además, que hay que diferenciar esta etapa, que se considera "de diagnóstico", de lo que puede llegar a suceder a partir del 1 de abril.
Esto porque si la cuarentena se extiende, los docentes deberán establecer un intercambio más fluido con las familias, ya que comenzará una nueva etapa: observar, a través de las devoluciones que cada familia realice de las tareas en casa, y evaluar las trayectorias educativas, es decir, si se lograron los objetivos educativos propuestos.
Es un paso fundamental, puesto que se pasará a una nueva etapa, no ya de diagnóstico, sino de sumar contenidos y seguir con la planificación del año escolar.
"Hay que esperar hasta la semana próxima, cuando tendremos más precisiones de si se alarga la cuarentena. Estamos en constante comunicación con los directivos de las instituciones, para dar pautas acerca del camino a seguir", sumó la funcionaria.