La paciente regresó a la residencia en donde vive, en el barrio Alta Córdoba, tras recibir un tratamiento con medicamentos y oxígeno los dos primeros días por un cuadro respiratorio, aunque no necesitó ser internada en terapia intensiva a pesar del riesgo por su edad y por tener enfermedades que implican alto riesgo como hipertensión, osteoporosis, Chagas y arritmia.
Francisca, apodada por su familia Minina, tuvo una buena evolución médica y se apresta a recibir los 102 años de edad (el 10 de octubre) en su lugar de residencia, siendo una de las personas de mayor edad a nivel mundial en recuperarse del virus.
“La esperanza es muy importante, y tener voluntad, amor y las ganas de vivir. Yo siempre tuve muchas ganas de vivir, quizás por eso Dios me ha dado tantos años”, reflexionó Francisca, quien fue directora de la escuela Manuel Lucero, en declaraciones publicadas por el Gobierno de Córdoba.
En su último día de internación dijo que está “más tranquila, más alegre, dispuesta a empezar la vida de nuevo”, y destacó el cuidado médico recibido.
“La gente se ha portado muy bien, es muy prolija, te atienden con mucho cuidado, me he sentido bien, en ningún momento me he sentido desatendida”, dijo.
Por su parte, su hija, María Cecilia Samamé, destacó que se siente "sumamente agradecida con el Apross, fueron rápidos en enviar la ambulancia, todo excelente, con mi madre se han portado tan bien. Yo creía que no la iba a volver a ver a mi mamita, pero la tengo de nuevo y muy bien”.
El Hospital Ferreyra - Anexo Richieri es un espacio ubicado a unas 15 cuadras del hospital, dedicado exclusivamente a las internaciones por coronavirus y cuenta con seis camas críticas y 44 camas comunes con todo el equipamiento y los recursos humanos necesarios para atender este tipo de casos.