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Coronavirus: artistas, los primeros devastados por la cuarentena

Editado por Enrique Pfaab
pfaab.enrique@grupoamerica.com.ar

Fueron los primeros en sufrir el impacto de las restricciones por la pandemia de coronavirus. Se dispuso evitar toda concentración y se produjo el cierre de las salas de espectáculos artísticos. Desde ese momento, los artistas quedaron a la deriva, sin trabajo. Ahora la mayoría intenta utilizar las redes como forma de expresión, pero aún no logran que eso les genere algún ingreso económico para poder sobrevivir.

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“Estamos mal. Siempre pasa esto con los artistas. Somos los últimos orejones del tarro. Las prioridades están en otros lugares, y está bien, pero nosotros quedamos fuera de todo. Las ayudas del Estado las reciben los empresarios y la maquinaria que está arriba y los artistas quedamos olvidados”, dice Víctor Di Nasso, uno de los actores más reconocidos en Mendoza.

“Es un rubro que se ve afectado siempre. La cultura queda siempre relegada, independientemente de estas situación puntual, específica y única, como es la pandemia”, cuenta Andrea Simón, actriz y una de las responsables de la sala independiente Casa Violeta.

El ambiente artístico está mucho más complicado de lo que se supone. No solo se han cerrado las salas, muchas de las cuales son independientes y trabajan como cooperativas. También fueron dados de baja los contratos que tenían algunos artistas para dar clases y realizar actividades culturales y recreativas.

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Las restricciones incluyen la vía pública por lo que ni siquiera les queda la posibilidad de pasar la gorra.

Y es tan compleja que algunos grupos han tenido que hacer un fondo solidario con lo poco que tienen para que aquellos más necesitados, puedan tener la comida del día.

Se sienten olvidados. “No hemos recibido nada, ni siquiera una comunicación de ningún área institucional. Ni de Cultura de las comunas, ni de Cultura de la Provincia, ni de Cultura de la Nación, ni del Instituto Nacional del Teatro”, dice Andrea Simón.

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La soledad del clown

“Desde siglos, el artista es el último orejón del tarro. Muchos, todavía hoy, no consideran el arte como un trabajo y la gente todavía te pregunta: ´bueno, pero…¿de qué trabajás?´. Por eso tenemos la sensación de que, en esta realidad, la ayuda no ha llegado y tenemos dudas de que llegue en algún momento”, dice Di Nasso.

“Sabemos que hay otros que están peor y da vergüenza pedir, porque los artistas vivimos de algo que nos da placer,… pero no vivimos del placer”, dice.

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Reconoce que “necesitamos ayuda” porque, más allá de todo, las facturas de los servicios, el alquiler y la comida el artista también las debe pagar.

Víctor, que tiene como especialidad el humor y algunos de sus personajes se han mantenido vigentes en el tiempo, recuerda que con la Gripe A sufrieron una situación parecida. “Nos pegó fuerte, porque ocurrió a unos días de vacaciones de invierno, cuando teníamos todo armado”.

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Víctor ya tuvo que suspender la grabación de una serie, con historia de vendimia, que estaba prevista para salir por las redes. También quedaron paralizadas las programaciones de funciones que estaban previstas para el Independencia y la reinauguración del Quintanilla.

“Una de las cosas que empezamos a estudiar son las redes, como un lugar donde volcar lo nuestro. Ya hay gente que está haciendo música. Habría que ver como se puede hacer para una obra de teatro. Lo mío es el humor y las redes podrían ser un lugar. El problema es que difícilmente eso sea redituable. Hay que ver cómo se puede conseguir de esa forma una vuelta de dinero. Al menos podría cubrir con eso mi necesidad de hacer mi arte, que es la necesidad de todo artista”, dice.

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Todo oscuro

Andrea Simón camina por la sala vacía de la Casa Violeta. “Hay cosas que no cuestionamos, como la decisión de cerrar los espacios y darle lugar al tiempo, para que todo transcurra, pero no hemos recibido ninguna comunicación de ningún área institucional que nos diga cómo vamos a hacer para superar esto”, dice.

Por eso, sin orientación ninguna, “vamos aprendiendo sobre la marcha, consultándonos entre nosotros”.

Cuenta que “escuche a Cornejo (Alfredo), preocupado por las empresas de turismo. Escuché eso y me dio mucha impotencia. Que un funcionario se detenga en ese rubro, que esta perjudicado pero cuando hay otros que lo estamos muchísimo más, es muy preocupante. ¿Cuándo se preocuparán por la cultura?”.

Andrea expresa que con Marcelo Sánchez, su pareja, y su hermana Gabriela Simón, también artistas, llevan adelante Casa Violeta, que “este es un trabajo colectivo. Acá trabajan muchos compañeros artistas independientes y la estamos pasando muy mal. Es una situación tremenda”.

Cuenta que han hecho un fondo común. “Compartimos la mercadería que hay y tratamos de sostener a los compañeros que más lo necesitan”.

Sostiene que, a pesar de todo, “tratamos de ponerle onda, humor. El sábado vamos a salir a trasmitir el sábado en directo por las redes con mi compañero Marcelo Sánchez, para poder aportar desde el arte y acompañar especialmente a la gente mayor”.

Justamente, sobre los adultos mayores, cuenta que hasta que se declaró la emergencia tenía una escuela artística para ellos, que son “los que sufren la soledad más profunda. Nosotros todavía podemos salir, pero ellos están muy necesitados de charlar, de tener algún tipo de contacto. Por eso vamos a generar algo a través de Internet para ellos”.

Y dice: “Nosotros seguimos apelando a la creatividad, que siempre nos salva, resistiendo y sosteniéndonos entre nosotros”.

Reunión en el Ministerio de Cultura de la Nación

El ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer, presidió la tarde de este jueves mediante videoconferencia una reunión con sus pares de las diferentes provincias, durante la cual analizaron el actual estado de situación del sector a partir de los acontecimientos derivados de la realidad epidemiológica del coronavirus.

Durante este encuentro virtual, que se realizó desde las salas de videoconferencia ubicadas en la sede central del Consejo Federal de Inversiones -en conexión con los centros del CFI ubicados en las capitales de las provincias y otros puntos- los funcionarios de las carteras culturales del país abordaron ideas para promover un espacio de articulación de acciones conjuntas para el sector, sumar ideas y abrir caminos de soluciones ante la coyuntura.

“A esta gestión le interesa desarrollar la cultura de la solidaridad y dejar atrás la meritocracia porque la solidaridad en situaciones como la que estamos viviendo es la que nos salva. Hoy la cultura solidaria es cuidarnos y como dijo el Presidente de la Nación, Alberto Fernández: tenemos que estar al lado de los que más nos necesitan. Si esto era importante hace algunas semanas, cuánto más importante es en los días que están transcurriendo. Es momento de cuidarnos entre todas y todos, impulsar herramientas y acciones que fomenten el trabajo entre todas y todos los integrantes del sector”, señaló el ministro Bauer.

Entre otros temas, se analizó el impacto económico generado por la suspensión de eventos presenciales, así como las posibles líneas de financiamiento destinadas a ayudar a los protagonistas del campo de la cultura afectados, el diseño y puesto en funcionamiento de herramientas digitales para garantizar el acceso a expresiones culturales y artísticas, la capacitación a distancia y la gestión.

Esta reunión a distancia se realizó en sintonía con una serie de encuentros que está manteniendo el Ministerio de Cultura con las diferentes cámaras y sectores de las industrias de la cultura para escuchar sus problemáticas y pensar soluciones en conjunto frente a la contingencia que atraviesa la Nación como la Cámara Argentina del Libro, la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales, la Asociación Argentina del Teatro Independiente, Cámara de Clubes de Música en vivo, Espacio Escénicos autónomos. Movimiento de Espacios Culturales Autogestión, entre otras.

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