El jazmín del cielo, jazmín azul o Plumbago auriculata es una de las trepadoras que florece casi todo el año, excepto en invierno, en las zonas donde las temperaturas son bajo cero. Es de bajo mantenimiento y se desarrolla rápido, por lo que resulta una opción adecuada para cualquier jardín.
En este artículo exploramos cómo trasplantar y reproducir el jazmín, para que logres multiplicar tu planta con éxito o incluso para que regales esta trepadora a tus seres queridos.
Cómo multiplicar una planta de jazmín del cielo
Los expertos de Ecología Verde revelan que la forma más sencilla de multiplicar esta planta es por esquejes. El mejor momento es en primavera o verano, cuando el jazmín está en pleno crecimiento. Elige una rama sana, semileñosa, de unos 10 a 15 centímetros. Retira las hojas inferiores y deja solo algunas en la parte superior.
Puedes colocar el esqueje en agua hasta que desarrolle raíces y luego plantarlo directamente en una maceta con sustrato liviano y bien drenado. Si optas por plantar directamente en la tierra del jardín, es importante que se mantenga húmeda pero no encharcada. En pocas semanas comenzarán a aparecer las raíces y notarás nuevos brotes.
Otra alternativa se basa en la reproducción por división de mata, que es adecuada si tu jazmín tiene varios años y un tamaño robusto. Este procedimiento consiste en separar con cuidado una parte del arbusto que tenga raíces propias y replantarla en otro sector del jardín o en maceta.
En cuanto al trasplante, conviene hacerlo en otoño o primavera, evitando días de mucho calor. Prepara un pozo más amplio que el pan de raíces y asegurate de que el suelo drene bien. Después de trasplantarlo, rieda de forma moderada y protegelo del sol fuerte durante los primeros días. Una poda ligera puede ayudar a que la planta concentre energía en adaptarse a su nuevo lugar.
Cualquiera de las dos opciones resultará apropiada para reproducir tu planta de jazmín del cielo. Así, conseguirás un jardín lleno de flores celestes temporada, tras temporada.




