En los últimos años, el conflicto interno de un país América Latina ha mutado en formas que pocos imaginaban hace una década. Lo que antes era una guerra fundamentalmente terrestre, ahora también ocurre en el aire con nuevas armas militares.
El país de América Latina que va a construir un escudo militar antidrones único
Eso no solo refleja la sofisticación de las amenazas que enfrenta este país de América Latina, sino también la determinación del país de construir herramientas propias
Esto se debe al uso frecuente de drones por parte de grupos armados ilegales para ataques, reconocimiento y suministro de armamento. Ese cambio de táctica llevó a este país América Latina a tomar una decisión histórica. Diseñar e implementar un sistema nacional de defensa enfocado en detectar y neutralizar estas amenazas aéreas no tripuladas.
El país de América Latina que va a construir un escudo antidrones único en América Latina
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha señalado que el país se enfrenta a “una nueva guerra de drones y contra drones”, una realidad palpable tras un ataque del 18 de diciembre de 2025 en el departamento del Cesar, donde aeronaves no tripuladas lanzadas por el Ejército de Liberación Nacional alcanzaron un batallón militar, dejando siete soldados muertos y más de 30 heridos. Esto aceleró la necesidad de este país América Latina de contar con una infraestructura de defensa tecnológica avanzada.
Fruto de esa urgencia, se anunció formalmente el Proyecto Escudo Nacional Antidrones, una iniciativa sin precedentes en América Latina que busca construir una red de vigilancia y protección aérea capaz de cubrir todo el territorio colombiano, desde las zonas urbanas hasta las fronteras más remotas.
¿Cómo será este escudo militar?
El plan incluye sistemas de detección temprana, sensores avanzados, plataformas de comando y control, e instrumentos para interferir y neutralizar drones hostiles antes de que representen una amenaza real para la población o las fuerzas de seguridad.
El presupuesto inicial para este ambicioso proyecto ronda los US$1.680 millones, parte de los cuales ya fue aprobado en el presupuesto nacional de 2026 para financiar la primera fase de implementación. La idea es que Colombia no solo responda a amenazas actuales, sino que también fortalezca su capacidad tecnológica defensiva de cara al futuro, contrarrestando un fenómeno que no solo involucra misiones militares sino que también ha sido adoptado por organizaciones criminales y grupos insurgentes como táctica de guerra moderna.
Este escudo que se piensa desplegar en etapas y con la posible colaboración de empresas y expertos internacionales, será el primero de su tipo en América Latina.




