En un país de la región de América Latina se está gestando algo que no se veía desde finales del siglo XX. Se trata de un ferrocarril con trenes modernos que busca recuperar el transporte ferroviario interurbano y transformar la manera en que las personas.
El país de América Latina que inicia la construcción de un tren clave que cambia su futuro
Se espera que este tren de América Latina impulse el desarrollo económico y turístico de los estados, fortaleciendo el intercambio entre el centro y el norte
Tras décadas sin un servicio de trenes de pasajeros a gran escala, la iniciativa volvió a cobrar fuerza con un plan nacional que apunta a articular corredores estratégicos a lo largo de este país de América Latina.
El país de América Latina que inicia la construcción de un tren clave que cambia su futuro
El Tren del Golfo de México es uno de esos proyectos emblemáticos de América Latina. Oficialmente anunciado y en construcción desde septiembre de 2025, se trata de una línea de tren de pasajeros que conectará la Ciudad de México con Nuevo Laredo, en la frontera con Estados Unidos, pasando por ciudades importantes como Querétaro, San Luis Potosí, Saltillo y Monterrey.
Este corredor en América Latina forma parte de un plan más amplio de trenes de pasajeros impulsado por el Gobierno federal para reactivar el transporte ferroviario en todo México, con distintas rutas en fase de estudio o construcción, y busca mejorar la movilidad entre regiones clave del país.
La obra fue anunciada como parte del plan ferroviario nacional de México y comenzó oficialmente a finales del 2025. Su finalización se planea para el 2028.
Como sera este tren de América Latina
- Ruta y conectividad: el tren recorrerá alrededor de 1.200 km entre Ciudad de México y Nuevo Laredo, pasando por ocho estados, lo que lo convierte en uno de los corredores más largos de servicios ferroviarios de pasajeros planificados en el país.
- Velocidad y servicio: operará en vías dedicadas con trenes de pasajeros capaces de alcanzar velocidades alrededor de 160-200 km/h, lo cual representará una mejora significativa frente al transporte terrestre tradicional.
- Estaciones: contará con estaciones principales y secundarias en ciudades grandes, así como terminales en zonas de menor demanda, buscando integrar distintos niveles de movilidad regional.
- Demanda esperada: se estima que el corredor podría movilizar alrededor de 7 millones de pasajeros al año, conectando áreas metropolitanas y comunidades intermedias a lo largo de la ruta.
- Construcción por tramos: parte de la obra, como el tramo Arroyo El Sauz–Nuevo Laredo, ya está en ejecución, contempla cientos de puentes, obras de drenaje y pasos vehiculares, generando empleo local y actividad económica en la región.






