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Salud y deporte

Cómo empezar a jugar al pádel sin lesionarte: guía práctica para principiantes

Si querés iniciarte en el pádel, estos consejos te ayudan a evitar lesiones y disfrutar de los beneficios de este deporte desde el primer día

Editado por Jimena Díaz
diaz.jimena@grupoamerica.com.ar

El pádel es uno de los deportes con mayor crecimiento en España y Latinoamérica. Su dinámica accesible, el juego en pareja y la rápida sensación de progreso lo vuelven ideal para quienes buscan sumar salud y deporte a su rutina. Pero como toda actividad física, empezar sin preparación puede aumentar el riesgo de molestias o lesiones.

El pádel crece, pero también las lesiones: cómo empezar con seguridad

Esta guía reúne recomendaciones básicas para iniciarte en el pádel de forma segura, eficiente y sostenible.

1. Prepará tu cuerpo antes de entrar a la pista

Aunque el pádel parece un deporte “suave”, exige:

  • Aceleraciones y frenadas.
  • Giros rápidos.
  • Desplazamientos laterales.
  • Golpes por encima del hombro.

Por eso, los especialistas recomiendan trabajar fuerza básica en:

  • Piernas.
  • Core.
  • Zona lumbar.
  • Hombros.

Un cuerpo preparado tolera mejor el impacto y reduce el riesgo de lesiones musculares, que representan la mayoría de las lesiones en jugadores recreativos y profesionales.

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El pádel es uno de los deportes más populares y aporta beneficios clave para la salud física y mental.

2. Elegí la pala adecuada para tu nivel

Una pala demasiado pesada o rígida puede sobrecargar el hombro, el codo y la muñeca. Para principiantes, lo ideal es:

  • Peso moderado.
  • Forma redonda.
  • Punto dulce amplio.
  • Materiales que absorban vibraciones.

Esto mejora el control y disminuye el impacto en las articulaciones.

3. Calentá (de verdad) antes de jugar

Un buen calentamiento debe durar entre 8 y 12 minutos e incluir:

  • Movilidad articular.
  • Activación de core.
  • Desplazamientos cortos.
  • Golpes suaves para entrar en ritmo.

El calentamiento reduce la rigidez muscular y prepara al cuerpo para los cambios de ritmo del juego.

4. Aprendé técnica básica desde el inicio

Muchos principiantes se lesionan por gestos incorrectos. Tomar una o dos clases iniciales ayuda a:

  • Aprender empuñaduras.
  • Mejorar la postura.
  • Evitar sobrecargas en hombro y muñeca.
  • Entender cómo moverse en la pista.

Una buena técnica es clave para progresar sin dolor.

5. Hidratación y descanso: parte del entrenamiento

El pádel es un deporte intermitente y exigente. Para cuidar tu salud:

  • Hidratate antes, durante y después.
  • Descansá entre partidos.
  • Evitá jugar con fatiga muscular.
  • Escuchá señales de dolor persistente.

El descanso adecuado previene lesiones por sobreuso.

Empezar bien es jugar mejor (y más tiempo)

El pádel es un deporte divertido, social y lleno de beneficios, pero requiere preparación. Con una pala adecuada, técnica básica, fuerza funcional y buenos hábitos de recuperación, podés disfrutarlo desde el primer día sin riesgos.

Este contenido tiene fines informativos y está orientado a promover hábitos seguros en la práctica deportiva. No reemplaza la evaluación ni las indicaciones de profesionales de la salud, la medicina deportiva o la fisioterapia.

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