El nombre científico de esta planta es Trachelospermum jasminoides, y es una de las especies más populares en los hogares. No solo es una trepadora ornamental que se llena de flores hermosas en primavera, sino que es fácil de mantener y es súmamente resistente.
Sin embargo, cuando llega la temporada de frío no está de más proporcionar algunos cuidados extra. A continuación, una guía de cuidados básicos para la planta.
Cuidados del jazmín durante la temporada de frío
El primer cuidado para tener en cuenta es cambiar la frecuencia de riego: se debe reducir drásticamente cada 10 a 15 días. Solo hay que regar cuando la tierra está completamente seca, y si no ha llovido recientemente.
El invierno es la época de descanso del jazmín, así que evita aplicar fertilizantes o abonos, porque la planta se encuentra en reposo. Tampoco realices podas importantes para no debilitar antes del comienzo de la primavera.
El jazmín de leche es una especie rústica que resiste los días fríos, incluso hasta los -5°C. No obstante, las heladas agresivas pueden quemar sus hojas. Si vives en una zona con inviernos extremos, cubre la planta con una tela antihelada. En caso de tener el jazmín en maceta, puedes trasladarlo al interior del hogar para protegerlo del frío.
Es totalmente normal que las hojas de la planta se tiñan rojizas y amarillas, y luego se caigan durante la temporada otoño-invierno. Una vez que llegue la primavera, el jazmín te sorprenderá con una floración espectacular. Recuerda asegurarte de que reciba varias horas de sol al día para beneficiar la aparición de flores. No te arrepentirás de cultivar esta especie perfumada.





