Un ataque de pánico es una reacción intensa y repentina de miedo o malestar extremo. Suele ir acompañado de síntomas físicos como taquicardia, sudoración, dificultad para respirar y sensación de pérdida de control. La ansiedad que produce este episodio puede ser tan fuerte que muchas personas creen que están sufriendo un infarto o que van a morir.
Cómo controlar la ansiedad en un ataque de pánico: técnicas y consejos útiles
Los ataques de pánico afectan a miles de personas y pueden aparecer en cualquier momento generando gran sentimiento de ansiedad ¿Qué debemos hacer?

Cómo controlar la ansiedad en un ataque de pánico: técnicas y consejos útiles
Los especialistas coinciden en que si bien un ataque de pánico puede ser muy alarmante, no representa un peligro físico real. Sin embargo, aprender a identificarlo y saber cómo actuar es clave para reducir su intensidad y frecuencia.
Causas de un ataque de pánico
Si te ocurre sin previo aviso, las causas pueden parecer repentinas. Luego, suele desencadenarse a raíz de otros factores. Entre ellos pueden influir:
Recomendadas
- Un alto nivel de estrés
- Un carácter que es más sensible al estrés y proclive a las emociones negativas
- Ciertos cambios en la manera en que funcionan las partes del cerebro
¿Cómo controlar la ansiedad durante un ataque de pánico?
Existen técnicas efectivas que pueden ayudar a recuperar el control y reducir la ansiedad en medio de un ataque. Los psicólogos recomiendan:
Respiración consciente: La hiperventilación alimenta el ataque. Una respiración lenta y profunda ayuda a calmar el sistema nervioso. Técnica: inhalar por la nariz en 4 segundos, retener 4 segundos y exhalar en 6 segundos.
Anclarse al presente: Focalizarse en lo que está ocurriendo a tu alrededor puede frenar la escalada de ansiedad. Una herramienta útil es la técnica 5-4-3-2-1:
- 5 cosas que ves
- 4 que podés tocar
- 3 que podés oír
- 2 que podés oler
- 1 que podés saborear
Recordar que es pasajero: Repetirse mentalmente frases como “Esto va a pasar”, “Estoy a salvo” o “No me estoy muriendo” puede cortar el círculo de miedo y calmar la ansiedad.
Mover el cuerpo: Si es posible, caminar suavemente o estirar los músculos puede ayudar a liberar tensión física acumulada durante el episodio.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Si los ataques de pánico se repiten con frecuencia o si la ansiedad interfiere en la vida diaria, es importante consultar con un profesional de la salud mental. La terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser altamente eficaz para tratar este trastorno. En algunos casos, también se puede indicar tratamiento farmacológico para reducir los síntomas o prevenir nuevas crisis.
La ansiedad que se experimenta durante un ataque de pánico puede parecer abrumadora, pero con las herramientas adecuadas es posible recuperar el control. Respirar, anclarse al presente y entender que es un episodio pasajero son claves para atravesarlo con mayor calma. Reconocer los síntomas y pedir ayuda profesional a tiempo puede hacer una gran diferencia.