ver más
¡Para cocinar de todo!

Cómo construir un horno de barro en el patio de casa: paso a paso de la guía definitiva

Ideal para empanadas, panes caseros y carnes de cocción lenta, el horno de barro es un símbolo indiscutido de nuestra cultura gastronómica

Aunque a primera vista parezca una tarea reservada para albañiles experimentados, levantar tu propio horno es un proyecto artesanal, económico y profundamente satisfactorio.

horno-de-barro4

Horno de barro: materiales para construirlo

Antes de poner manos a la obra, es fundamental reunir todos los elementos. La construcción se divide en dos grandes etapas: la base (el soporte) y la bóveda (el horno propiamente dicho).

  • Ladrillos: comunes para la base y la bóveda; refractarios (opcional) para el piso del horno.
  • Aislantes térmicos: botellas de vidrio vacías (de descarte) y sal gruesa. Estos son el gran secreto para que el horno mantenga el calor por horas.
  • Para el barro: tierra negra o arcillosa, arena, y paja (o bosta de caballo, la opción de los puristas, que aporta una fibra inmejorable para evitar grietas).
  • Accesorios: una puerta de hierro (se compran listas en ferreterías o herrerías) y un tubo metálico o de cemento para la chimenea (el tiraje).
horno-de-barro3

Horno de barro: paso a paso de la construcción

  1. La base estructural: el horno debe estar a una altura cómoda, generalmente a la altura de la cintura. Se levantan cuatro paredes de ladrillo y cemento formando un cuadrado. Una vez firme, llega el paso clave: el colchón térmico. El interior de esta base se rellena con una capa gruesa de botellas de vidrio rotas o enteras, que luego se cubren con sal gruesa, vidrio molido y tierra. Esta cámara de aire y sal evitará que el calor del fuego se escape hacia abajo.
  2. El piso del horno: sobre el colchón térmico, se asientan los ladrillos que formarán el piso. Un dato vital: nunca usar cemento aquí. Los ladrillos se asientan sobre una fina capa de barro, uno pegado al otro. El cemento se quiebra por la dilatación térmica frente a las altas temperaturas; el barro, en cambio, acompaña el movimiento.
  3. Levantando la bóveda: primero, se debe fijar el marco de la puerta en la parte frontal. Luego, se comienza a levantar la pared circular utilizando "medios ladrillos" asentados con barro.
  4. El truco del compás: para que la cúpula quede perfecta y no se caiga hacia adentro, se clava un palo en el centro del piso con un hilo atado en la punta. Este hilo marcará el radio constante (generalmente entre 50 y 60 cm) guiando la inclinación de cada hilada de ladrillos.
  5. En la parte superior o en el tercio trasero, no hay que olvidar dejar el hueco para instalar la chimenea.
  6. El revoque mágico: una vez cerrada la cúpula, es hora de "vestir" el horno. La mezcla de barro debe prepararse unos días antes (pisándola con agua, tierra y paja) para que "duerma" y gane elasticidad. Se aplica una capa generosa de al menos 5 centímetros sobre todos los ladrillos exteriores. Este revoque es el abrigo que garantizará la temperatura perfecta de cocción.
horno-de-barro

El curado del horno de barro: la prueba de fuego

Terminada la obra, la ansiedad pide hacer fuego de inmediato, pero hay que frenar. El horno está lleno de humedad. Si se prende un fuego intenso, el agua hervirá dentro de las paredes y el barro estallará, llenándose de grietas.

El secreto del éxito es el curado lento: durante una semana, se deben prender fuegos muy pequeños y suaves en el interior (solo unas ramitas o papel), dejando que se apaguen solos. Esto secará la estructura gradualmente. Al séptimo día, ya se puede hacer un fuego completo hasta que el interior de la cúpula se ponga de color blanco.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados