Un grupo de científicos extranjeros realizó el descubrimiento de una especie extinta que habitó hace nada menos que 80.000 millones de años junto a los dinosaurios. El estudio en cuestión fue tapa en nada menos que la prestigiosa revista Nature.
Científicos descubren en Brasil un prehistórico pájaro que convivió con los dinosaurios
Un pájaro que convivió con los dinosaurios fue identificado por un grupo de científicos en Brasil. Todos los detalles, en la nota
Se trata de un pájaro nunca antes identificado que recibió el nombre de Hestia, en honor a una diosa de la mitología griega, pero que su nombre científico completo es Navaornis hestiae.
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Un descubrimiento de carácter prehistórico
Este pájaro perteneció al período Cretácico Tardío, y sus restos fueron hallados en un yacimiento paleontológico en Presidente Prudente, Brasil.
Dentro del descubrimiento, los científicos quedaron fascinados con el fósil que fue localizado en tres dimensiones, lo que permitió hacer una serie de comparaciones con los pájaros actuales.
Esta ave fue hallada en el sitio excavado sistemáticamente desde 2017, y en 2018 comenzaron a estudiarse los fósiles. Sin embargo, los resultados se conocieron recién ahora.
“La especie era voladora y tenía un tamaño pequeño, con una longitud no mayor a los 12 centímetros. Si bien se asemejaba a una paloma moderna, presentaba detalles anatómicos de un ave primitiva, del grupo de los enantiornites" explicaron los científicos.
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Este descubrimiento es de gran importancia no solo por el hallazgo de un pájaro prehistórico, sino porque refuerza la teoría de las aves son el único grupo de dinosaurios que sobrevivió a la extinción masiva.
Características de este nuevo pájaro
Según relata el estudio, el ambiente en el que habitaba este nuevo pájaro estaba caracterizado por la presencia de ríos y una vegetación abundante.
Su alimentación era basada en insectos y otros pequeños organismos, mientras se desplazaba cerca de las orillas de los ríos. Coexistía con tortugas, lagartos, cocodrilos y dinosaurios.
Este descubrimiento no habría sido posible sin el financiamiento adecuado, que estuvo a cargo de varias instituciones internacionales y fondos específicos: Fundación FAPERJ de Brasil, el Museo de Historia Natural de Los Angeles, Estados Unidos, y el Conicet, entre otras.




