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"Cerrado hasta nuevo aviso", el cartel del monasterio Cristo Orante

Editado por Raúl Adriazola
adriazola.raul@diariouno.com.ar

La tarde calurosa llegó con tristes noticias. Dos curas del monasterio del Cristo Orante fueron detenidos, acusados de abusar de un seminarista, quien denunció el caso. Un cartel en la puerta del paradisíaco predio ubicado en la zona de Gualtallary, al oeste de la ciudad de Tupungato, daba un indicio.

Apenas unas pocas horas luego de salir a la luz la noticia de la detención de los sacerdotes de clausura, un equipo periodístico del grupo América llegó al monasterio, pero el ingreso al lugar, muy visitado por turistas, y que atrae por su belleza y parquizado, estaba vedado y así lo indicaba un cartel que rezaba: “cerrado hasta previo aviso”. Pese los insistentes llamados a la casa que se encuentra a metros de la entrada, no hubo respuesta.

Tratando de obtener aunque fuera una toma fotográfica del bellísimo edificio principal, que corona la cumbre de un cerro bajo, rodeado de árboles, se ingresó por un campo aledaño hasta quedar a una centena de metros de la construcción, y el periodista de radio Nihuil Federico Zalazar tuvo un encuentro fugaz con un monje que caminaba en las cercanías, pero el religioso se negó a hacer declaraciones y sólo dijo que “todo está en manos de los abogados”.

El silencio del lugar, la majestuosidad del monasterio, y la actitud y mutismo de la congregación hizo recordar al genial libro de Umberto Eco, donde las paredes del convento ocultaban cosas que están lejos del espíritu religioso y la iluminación.

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