Quien tenga un árbol frutal en casa y desee promover una cosecha próspera, deberá prestar atención a dos factores trascendentales: el calendario lunar y la poda. La combinación de los mismos nos ayudará a tratar mejor a nuestras plantas y, así, estimular el crecimiento adecuado, con frutas grandes, jugosas y llenas de sabor.
Calendario lunar: cómo podar un árbol frutal en abril para tener una cosecha próspera en primavera
La tarea de jardinería no solo dependerá de cuándo podar, sino también de cómo realizar la intervención en el árbol frutal

El árbol frutal necesita una poda precisa en abril.
Cómo y cuándo podar un árbol frutal, según el calendario lunar
Anteriormente te conté cuáles son los mejores días de abril para podar un árbol frutal de acuerdo al calendario lunar. Recordemos que, dependiendo el objetivo, será la fase de la Luna que debemos aprovechar:
- 10 de abril: es el día ideal para eliminar ramas secas o aquellas que crecen de forma desordenada. El árbol se recuperará rápidamente.
- 17 de abril: es la mejor opción para realizar una poda de mantenimiento y limpieza profunda.
- 24 de abril: crecimiento exponencial del árbol frutal. La energía lunar en esta fase ayudará a que la planta responda con brotes nuevos y vigorosos.
Una vez rememoradas las fechas ideales para podar el árbol frutal según el calendario lunar de abril, es menester saber cómo llevar a cabo esta tarea de jardinería. El objetivo central no es solo recortar, sino garantizar que la luz solar y el aire circulen libremente por toda la planta, evitando zonas de sombra que suelen convertirse en nidos de humedad y enfermedades.
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Al abordar un árbol frutal, el primer paso es la limpieza de troncos muertos para reducir la densidad de la copa. Una regla práctica es recortar un tercio de los troncos principales (aquellos de mayor diámetro) y equilibrar el tamaño del resto. La técnica varía según la arquitectura natural del árbol:
- Eje central (manzanos, perales, cerezos): estos árboles poseen un tronco guía dominante. Aquí, la clave es asegurar una separación de entre 15 y 20 cm entre las ramas laterales para facilitar la entrada de luz al interior. Un detalle crucial es que las ramas deben crecer de forma horizontal para maximizar la producción de fruta: si notás que crecen verticalmente, debés recortarlas o guiarlas en la dirección correcta.
- Centro abierto (durazneros, damascos): en estos casos, el tronco es más robusto en el punto de nacimiento de las ramas. Al igual que en el modelo anterior, se debe respetar el espacio de 15 a 20 cm entre brotes. Recordá que esta estructura suele tardar entre dos y tres años en consolidarse tras la plantación.
Por último, el éxito de la poda no solo depende de cómo cortás, sino de cuándo lo hacés. Es imperativo evitar cualquier intervención durante días de lluvia o cuando las hojas están mojadas. Así mismo, lo ideal es realizar la tarea de jardinería al mediodía, cuando el sol ha evaporado cualquier rastro de rocío matutino.