Naturaleza

Arrojaron 4.450 troncos al río y siete años después se triplicó la población de un pez nativo

Siete años después de una ambiciosa intervención de restauración, la población de peces nativos en el río Murray, Australia, se multiplicó por tres.

Para revertir parte de ese daño, investigadores y equipos de restauración comenzaron a introducir grandes piezas de árboles en los ríos degradados. Los resultados científicos muestran que esta intervención puede aumentar la abundancia de peces y favorecer la recuperación de otras especies acuáticas.

Colocaron miles de troncos en un río que había perdido su hábitat natural y los peces comenzaron a regresar

La técnica se conoce como restauración con madera gruesa o large woody debris. Consiste en devolver al cauce troncos y ramas de gran tamaño que antes formaban parte de su dinámica natural. En lugar de retirarlos, los especialistas los colocan estratégicamente para crear zonas de corriente lenta, pozas y espacios protegidos.

La intervención responde a un problema extendido en muchos ríos. La tala, la construcción de infraestructuras y la modificación de los cauces han reducido la cantidad de madera natural que llega al agua. Como consecuencia, algunos tramos se han vuelto más uniformes y ofrecen menos condiciones para que distintas especies puedan completar sus ciclos de vida.

Miles de troncos para recuperar poblaciones de peces

En Australia, un proyecto de restauración del río Murray permitió comprobar que los efectos también podían observarse a escala de población. Los investigadores reintrodujeron 4.450 piezas de madera a lo largo de un tramo de 110 kilómetros y siguieron la evolución de los peces durante siete años.

Los resultados, publicados en 2019, mostraron que la población de bacalao del Murray (Maccullochella peelii), un pez nativo de gran tamaño, se triplicó en el tramo intervenido. La densidad de perca dorada (Macquaria ambigua) también se duplicó. En los tramos utilizados como referencia, las poblaciones fluctuaron o disminuyeron durante el mismo periodo.

La colocación de troncos, sin embargo, no consiste en arrojar madera al agua sin planificación. Los equipos deben estudiar las corrientes, el riesgo de inundación, la estabilidad de las orillas y las necesidades de las especies locales. También es importante conservar o recuperar la vegetación ribereña y controlar otras fuentes de contaminación.

En pocas palabras

  • Restauración fluvial: Se triplicó la población de peces nativos en el río Murray tras colocar 4.450 troncos.
  • Reversión de daños: La técnica de
Resumen generado por Thinkindot AI

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados