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Enterraron neumáticos usados junto a un río: cinco años después, habían frenando la erosión

Con neumáticos usados, piedras y vegetación, construyeron un muro de contención que, tras cinco años, demostró su estabilidad para frenar la erosión de un río y proteger la infraestructura cercana.

Los neumáticos que terminan en los vertederos pueden tener una segunda vida como material de construcción. En el delta del Mekong, en Vietnam, un equipo de investigadores probó una solución para proteger la orilla de un río amenazado por la erosión.

Se trata de la construcción de un muro de contención con neumáticos usados, piedras, geotextiles y vegetación. Tras casi cinco años, la estructura continuaba estable y protegiendo el terreno, incluso después de obras realizadas en la carretera cercana.

Usaron neumáticos viejos para frenar la erosión de un río y estructura sigue estable años después

El proyecto piloto se llevó a cabo en la comuna de Dinh My, en la provincia vietnamita de An Giang. Allí, la erosión fluvial amenazaba las riberas y las infraestructuras próximas. La fuerza de la corriente podía arrastrar el suelo, debilitar los bordes del río y poner en riesgo las vías de circulación.

Para afrontar el problema, aprovecharon neumáticos de automóviles desechados, un residuo difícil de degradar y disponible en grandes cantidades. En lugar de utilizarlos como simples barreras sueltas, los colocaron en filas entrelazadas y los unieron mediante pernos para formar una estructura continua. La infraestructura se combinó con otros materiales de protección y con vegetación para reforzar la estabilidad de la orilla.

Cómo los neumáticos ayudaron a proteger la ribera

La estructura se diseñó para resistir la presión del terreno y reducir la pérdida de suelo causada por el agua. Los neumáticos aportan flexibilidad y pueden adaptarse a pequeños movimientos del terreno, mientras que las piedras ayudan a proteger la superficie frente a la corriente. El geotextil cumple una función adicional al separar los materiales y limitar el arrastre de partículas finas.

La vegetación también desempeña un papel importante. Las raíces ayudan a mantener el suelo unido y, cuando las plantas consiguen establecerse, contribuyen a reforzar la protección de la ribera.

Durante el seguimiento, los investigadores comprobaron que el sistema mantenía su estabilidad. Después de un año, el desplazamiento máximo registrado era de 18 milímetros. Además, casi cinco años después de su construcción, la estructura seguía funcionando pese a las modificaciones realizadas en la carretera próxima, que incluyeron mejoras del pavimento y ampliaciones de la infraestructura.

Sin embargo, la técnica requiere precauciones. Los neumáticos pueden liberar sustancias contaminantes al ambiente, por lo que su utilización debe evaluar los riesgos para el agua y los organismos acuáticos. Tampoco todas las riberas presentan las mismas condiciones: la velocidad de la corriente, el tipo de suelo y las crecidas determinan qué estructura resulta adecuada.

En pocas palabras

  • Neumáticos usados: Se utilizaron para construir un muro de contención contra la erosión fluvial en Vietnam.
  • Estructura estable: Tras casi cinco años, la obra demostró resistencia y protección de la ribera del río.
  • Consideraciones: La técnica requiere evaluar riesgos ambientales y adaptarse a las condiciones específicas de cada ribera.
Resumen generado por Thinkindot AI

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