Debate abierto

Ante la falta de eutanasia, este año hubo 36 mendocinos que certificaron su deseo de una muerte digna

Son directivas médicas anticipadas y se hacen con un escribano público. Ante la falta de eutanasia, la persona puede rechazar tratamientos y morir con dignidad

La eutanasia que terminó con la vida de la joven Noelia Castillo en España, en Argentina no es legal. Hay varios proyectos de ley -entre ellos el de cuatro dirigentes mendocinos, incluido Alfredo Cornejo- que duermen desde hace 5 años en un cajón del Congreso. Lo que sí existe es una ley de muerte digna, que entre otras estrategias incluye las directivas médicas anticipadas, que son los deseos que un paciente establece para cuando llegue el día de su muerte.

Para que esas directivas médicas anticipadas sean legales, ese paciente en uso pleno de sus facultades, debe certificarlas ante un escribano público, que a su vez deberá inscribirlas en un registro que más tarde se informa también a los hospitales o clínicas.

El debate sobre si es necesario legalizar la eutanasia en Argentina se reavivó con el caso de Noelia Castillo, pero tal vez un esbozo de respuesta aparezca con el dato concreto de que sólo en el último año hubo 36 mendocinos que acudieron a un escribano para certificar cómo pretendían tener una muerte digna.

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Noelia Castillo (25) recibió la eutanasia este jueves y le puso fin a una dolorosa vida. Estaba parapléjica, tras un intento de suicidio por el que se lanzó de un quinto piso.

Noelia Castillo (25) recibió la eutanasia este jueves y le puso fin a una dolorosa vida. Estaba parapléjica, tras un intento de suicidio por el que se lanzó de un quinto piso.

Una alternativa al sufrimiento

"Son mendocinos que pueden tener una enfermedad terminal o crónica y que en un momento de pleno uso de sus facultades mentales acuden a un escribano para dejar por escrito que no quieren maniobras de reanimación artificial, o que ante una descompensación eligen dejar de recibir medicación que los mantenga con vida de manera artificial como el soporte de oxígeno. Esa persona viene y dice yo decido sobre mi cuerpo y elijo morir con dignidad", cuenta la escribana María Laura Lembo, presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Autoprotección del Consejo Federal del Notariado Argentino.

"No está demasiado difundido, pero sí se ve en la práctica diaria personas que quieren hacer sus directivas anticipadas para evitarse un sufrimiento o medidas cruentas que no tienen ningún sentido. Los escribanos trabajan mucho en estas actas de autoprotección, los comités de bioética muchas veces sirven de orientación para limitar el esfuerzo terapéutico, pero no se hace todo el uso que se podría de las herramientas disponibles", coincidió el abogado Alejandro Marezca, integrante del comité de bioética del hospital Notti, en diálogo con Ida y vuelta con Andrés Gabrielli, en Radio Nihuil.

La escribana ratificó el dato que consta en el registro de esas directivas médicas de Mendoza: entre marzo del 2025 y el mismo mes de este año hubo 36 mendocinos que certificaron cómo pretendían morir.

Es más desde que se creó ese Registro de Actos de Autoprotección del Colegio Notarial de Mendoza en el 2012, cuando lo comandó la escribana Elisabeth "Cuqui" Martínez, hasta la actualidad acumula 281 casos inscriptos.

El caso de Frida y su pedido de una muerte digna

Hace dos años, en Mendoza conocíamos el caso de Frida Blanco Villegas, una joven de sólo 17 años que padecía un cáncer avanzado que la mantuvo postrada en una cama ortopédica durante años.

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Frida Blanco Villegas tenía 17 años y padecía un cáncer terminal que la mantuvo postrada durante años. En el 2024 firmó ante escribano público su decisión de no recibir asistencia artificial y falleció en marzo de ese año.

Frida Blanco Villegas tenía 17 años y padecía un cáncer terminal que la mantuvo postrada durante años. En el 2024 firmó ante escribano público su decisión de no recibir asistencia artificial y falleció en marzo de ese año.

Ella decidió contar su historia en Radio Nihuil, y en aquella entrevista que concedió fue contundente: "Ya no quiero sufrir más -dijo con la voz entrecortada por el llanto-. Lo pensé mucho junto a los médicos. Y es una decisión que vengo madurando hace tiempo, porque esto ya es demasiado".

"No puedo imaginar qué puede haber después de la vida, pero siempre que ha pasado algo malo he visualizado un campito con flores donde me siento libre. Creo que para mí hay eso, no sé que habrá para los demás", contó.

Frida Blanco Villegas murió el 31 de marzo de 2024 en su casa de Ciudad. En su propia habitación, espacio que en los últimos tiempos se había convertido en una especie de sala de hospital con su cama ortopédica e insumos y dispositivos de uso médico. El dolor era insoportable también en su rostro y en cada una de sus palabras. Aprovechó al máximo cada minuto de vida. Y vivió hasta cuando pudo.

Según recordó esta semana su madre, Verónica Villegas, después de un largo proceso, en el que contó con acompañamiento médico y terapéutico, y con la asistencia de sus padres, Frida firmó una directiva médica anticipada en donde dejaba constancia que no quería más asistencia médica.

"La eutanasia debería ser un derecho al que pueda apelar quien lo necesite"

Andrés Ostropolsky es hijo de Daniel, el abogado y jurista radical que en el 2021 y padeciendo ELA impulsó el proyecto de eutanasia que llevaron al Congreso Alfredo Cornejo (en aquel momento senador nacional junto a Mariana Juri) y Jimena Latorre, que era por entonces diputada nacional.

Daniel Ostropolsky falleció un año después sin que su proyecto pudiera ser siquiera discutido en el recinto del Congreso.

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Daniel Ostropolsky fue un abogado y jurista mendocino, que tuvo varios cargos en gestiones radicales, y en el 2021 impulsó el proyecto de eutanasia que Alfredo Cornejo, Jimena Latorre y Mariana Juri llevaron al Congreso. Falleció en el 2022 tras años de padecer ELA.

Daniel Ostropolsky fue un abogado y jurista mendocino, que tuvo varios cargos en gestiones radicales, y en el 2021 impulsó el proyecto de eutanasia que Alfredo Cornejo, Jimena Latorre y Mariana Juri llevaron al Congreso. Falleció en el 2022 tras años de padecer ELA.

"La eutanasia es un derecho al que deberíamos tener acceso todos. Padecer una enfermedad que limita una vida digna no sólo afecta a quien la padece y a su familia, es un padecimiento de todo el entorno social. Este es un debate que nos debemos dar porque no hay por qué prolongar una agonía de una persona que sabe que no quiere vivir en esas condiciones", define ante la consulta de Diario UNO.

La propuesta de Daniel Ostropolsky, que él mismo llamó "buena muerte", naufragó de tal manera que hasta perdió estado parlamentario y fue recuperado a fines del 2025 por el diputado nacional mendocino, Lisandro Nieri, quien le hizo algunos aportes.

En la nueva versión se exige que quien pida la eutanasia debe acreditar una enfermedad grave e incurable o un padecimiento grave, crónico y limitante, pero amplió la posibilidad de que pueda pedirlo una persona mayor de 16 años.