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Mató a 12 personas

Anestesista asesino: envenenaba a los pacientes para demostrar sus habilidades de reanimación

Un anestesista es juzgado por un tribunal y podría ser condenado a un mínimo de 22 años de prisión: envenenaba a los pacientes para demostrar sus habilidades de reanimación y mató a 12 personas

Editado por Daniel Bibiloni
bibiloni.daniel@grupoamerica.com.ar

Un anestesista que está acusado de envenenar a 30 pacientes comenzará a ser juzgado por un Tribunal penal y la fiscalía pedirá la pena máxima que prevé el código penal francés, cadena perpetua con un cumplimiento mínimo de 22 años. En un juicio que conmociona a Francia, Frédéric Péchier es el anestesista acusado por presuntamente haber envenenado a 30 pacientes en distintas clínicas de Besançon, en el este de Francia, entre 2008 y 2017, 12 de los cuales murieron, según los fiscales intervinientes.

El anestesista, según la Fiscalía, envenenaba a los pacientes para intentar “demostrar sus habilidades de reanimación”, provocando la muerte de muchos de ellos cuya vida no corría peligro antes de la intervención quirúrgica.

Según la instrucción, Péchier, de 53 años, habría adulterado varias bolsas intravenosas con potasio, anestésicos locales, adrenalina o heparina, provocando paro cardíaco o hemorragias a los pacientes cuando se infundían.

Acusado anestesista asesino

El anestesista francés está acusado de envenerar a sus pacientes provocándole la muerte a 12 de ellos inyectándoles potasio.

Los fiscales intervinientes en el caso, Thérèse Brunisso y Christine de Curraize, describieron hallazgos toxicológicos que apuntaron a concentraciones de potasio hasta 100 veces superiores a lo aconsejado y los peritajes forenses fueron claves para fundamentar la acusación.

El polémico caso salió a la luz en 2017 luego de que una paciente de 36 años sufrió un paro cardíaco que no tenía razón aparente para caer en coma. Los análisis practicados revelaron potasio anómalo en los fármacos intravenosos.

A partir de este caso, los investigadores remontaron incidentes desde 2008, entre ellos la muerte de otro paciente, Damien Iehlen, a quien le detectaron una dosis potencialmente letal de lidocaína.

Otros casos que involucraban al anestesista asesino incluyeron episodios registrados en 2009, en los que tres pacientes sin antecedentes cardíacos necesitaron reanimación en la Policlínica Franche-Comté.

En una ocasión, el propio Péchier denunció haber hallado bolsas de paracetamol "manipuladas" tras una anestesia, mientras que la fiscalía sostiene que el acusado fue el denominador común en múltiples sucesos, con graves consecuencias.

Durante una audiencia ante la Corte, Péchier siempre rechazó las imputaciones: “Lo diré y siempre lo diré: no, no soy un envenenador”, afirmó el anestesista. "Sea cual sea el resultado de todo esto, mi carrera ha terminado", afirmó Pécher ante algunos medios de prensa. Y agregó: "No se puede confiar en un médico que, en un momento dado, ha sido calificado de envenenador. Mi familia está destrozada y temo por mis hijos", aseguró.

Acusado anestesista abogado

Un anestesista podría ser condenado a 22 años de prisión: envenenaba a los pacientes para demostrar sus habilidades de reanimación.

Mientras que su defensor, Randall Schwerdorffer, intentó sembrar dudas ante el jurado y recordó: “La cuestión no es si nos gusta o no el acusado, necesitamos pruebas; no estamos para prejuzgar, sino para juzgar”, lo que derivo en un llamado de atención por parte del juez.

El fiscal pidió para Pécher cadena perpetua con un mínimo de 22 años y calificó al anestesista acusado como un "asesino en serie" que habría "convertido una clínica en un cementerio". En ese sentido, sostuvo que se trata de "uno de los mayores criminales de la historia que usó la medicina para matar’, según expuso la acusación durante el juicio.

Durante más de tres meses, el Tribunal de lo Criminal del Doubs escuchó peritajes policiales, pruebas médicas y los testimonios emocionales de víctimas y familiares. El veredicto contra el anestesista acusado se espera para el viernes venido. La defensa, por su parte, busca la absolución del anestesista mientras en la sala de audiencia se evalúan daños humanos y dudas científicas.

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