Si bien las tejas de barro o cerámica son un clásico en cualquier techo debido a su alta resistencia (pueden durar hasta 100 años), una tendencia europea pone en jaque su reinado. Es que científicos neerlandeses están desarrollando una alternativa ecológica que, además de cubrir la superficie, generan electricidad a partir de la energía solar. Conocé de qué se trata.
Adiós a las clásicas tejas del techo: la tendencia europea que promete imponerse como una opción sostenible
Esta tendencia implica un avance significativo que favorece al medioambiente ya que genera electricidad a partir de la energía solar

Las tejas del techo tienen los días contados.
Llegó el fin de las clásicas tejas del techo: descubrí la tendencia que llega para reemplazarla
Un hito pionero en los Países Bajos, liderado por investigadores del centro TNO, ha logrado integrar células solares flexibles directamente en tejas curvas tradicionales. Este avance no solo promete generar energía limpia, sino hacerlo con una eficiencia del 12,4% sin alterar la estética de los tejados de cualquier hogar.
A diferencia de los paneles solares tradicionales, que son rígidos y planos, esta nueva tecnología utiliza la perovskita. Este material destaca por sus excepcionales propiedades ópticas y electrónicas, permitiendo fabricar módulos extremadamente ligeros y, sobre todo, maleables.
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La capacidad de adaptación es el factor diferencial: los investigadores del TNO han logrado que las láminas fotovoltaicas se ajusten a la superficie ondulada de la teja manteniendo un rendimiento muy cercano al obtenido en condiciones ideales de laboratorio (13,8%).
Uno de los mayores obstáculos de la energía solar actual es el choque con la disponibilidad de suelo y el rechazo social por el impacto visual de las grandes plantas fotovoltaicas. Al llevar la generación eléctrica directamente a las cubiertas ya existentes, se reduce esta presión territorial.
Este enfoque, conocido como Fotovoltaica Integrada en Edificios (BIPV), es vital para ciudades con alta densidad poblacional y normativas urbanísticas estrictas. Al mantener la forma y función de las tejas clásicas, esta tendencia permite que edificios históricos o barrios con protección patrimonial contribuyan a la red eléctrica sin perder su esencia arquitectónica, por ejemplo.
Aunque el potencial es enorme, el camino hacia la comercialización masiva aún enfrenta retos. La durabilidad de la perovskita frente a factores ambientales como la humedad, el calor extremo y la radiación ultravioleta es el principal foco de estudio actual, según afirman desde TNO. No obstante, si se consolidan los avances en encapsulación y resistencia, estas nuevas tejas serán furor en el corto plazo.