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El abuelo campeón de fisicoculturismo y una historia de amor

Muchas veces se ha escuchado hablar a periodistas de deportes mencionar o insinuar el retiro de atletas cuando pasan de los 30 años, a veces suavizando el comentarios diciendo "está cerca del retiro". Pero esto sólo se podría aplicar a la alta competencia, ya que la vida deportiva de una persona puede estirarse hasta que sus ganas digan "basta".

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Para ello basta el ejemplo del barilochense Darío Loncón, que a sus 64 años coronó sus tres horas diarias de entrenamiento con un título de campeón argentino, y una historia de amor entre medio.

Darío es papá y abuelo, y tiene un duro trabajo como constructor, que le demanda muchas horas diarias y no poco esfuerzo físico. Por eso "roba" una hora y media a la mañana -antes de trabajar- y otro tanto por la tarde.

El pasado sábado Loncón participó en Palermo del Campeonato Argentino de Fisicoculturismo IFBB Pro League, y en la categoría Master +60 años se impuso al bonaerense Luis Rosa, y llenó de orgullos a todo Bariloche.

En este mismo certamen, la mendocina -radicada en Buenos Aires- y chica Playboy, Pamela Pombo, se impuso en las categorías Bikini Senior 1.68, y Overall Bikini Senior.

Historia de amor

Una pena de amor me hizo volver al gimnasio. La verdad es que tuve una relación con una persona que era muy celosa y yo por amor dejé este deporte, ¡dejé de ir al gimnasio!. Cuando terminamos, en lugar de tirarme a la bebida como podrían hacer algunos, me metí de nuevo a entrenar”, le confesó el musculoso sexagenario a diario Clarín.

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Si bien Darío comenzó tarde con el fisicoculturismo -a los 44 años- fue muy exitoso y ganó muchos torneos.

Pero a sus 50 años dejó la actividad "por estar en pareja con una persona muy celosa", aclaró el rionegrino.

A los 8 años salí a trabajar para ayudar a mí madre. Éramos 4 hermanos y yo era el mayor. Lustraba zapatos, hacía de todo. A los 14 me metí de ayudante de albañil. A los 23 tenía 20 personas a mi cargo. Ahí compré mi primer taxi. Llegué a tener 8 ahora tengo 3, pero hoy sumando los taxis de toda la familia tenemos 35, los Loncón somos sinónimo de taxis”, rememoró Darío en otra nota concedida en su ciudad al diario patagónico www.minutoneuquen.com.

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