En una humilde vivienda de Guayaquil, una abuela de 77 años atraviesa una escena que desafía cualquier lógica humanitaria: lleva trece días conviviendo de forma permanente con el cadáver de su sobrino dentro de un cajón instalado en medio de la sala de su casa.
13 días con un cadáver: la abuelita que convive con su sobrino muerto por falta de recursos
Victoria Naranjo, una mujer de 77 años, enfrenta una pesadilla insostenible ante la falta de respuestas y el abandono familiar

La familia no pudo cubrir los gastos tras el fallecimiento del joven.
La protagonista de este desgarrador caso es Victoria Naranjo, una abuela que relata el calvario que padece desde el pasado 24 de julio. Carlos Marcelo Zea Matute, de 36 años, falleció a causa de una enfermedad pulmonar en un centro de salud de la localidad. Sin embargo, en lugar de recibir una cristiana sepultura, su cuerpo fue abandonado en el domicilio de su tía por su madre y hermanos.
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Una convivencia terrorífica
La mujer también aseguró que lograron reunir cerca de 300 dólares con la ayuda de familiares y vecinos para comprar el féretro. Sin embargo, afirmó que la madre del fallecido recibió dinero adicional para cubrir parte de los gastos funerarios y que, un día después de dejar el cuerpo en la vivienda, ella y otro de sus hijos desaparecieron
Con el paso de los días, la presencia del féretro sellado y cubierto con plásticos en el interior de la vivienda transformó la rutina diaria en un suplicio, tal y como informó el diario Extra del citado país.
Los intensos olores fétidos le han arrebatado el apetito a la mujer, obligándola incluso a buscar refugio o a comer fuera de su propio hogar.
En los exteriores, la preocupación creció rápidamente entre los vecinos del sector, quienes han tenido que utilizar mascarillas al transitar por el área debido a la descomposición.
La exigencia generalizada apunta a una solución urgente por parte de las instituciones estatales para evitar un foco infeccioso y otorgarle una despedida digna al fallecido.
El cementerio que cedió un terreno ante el problema
Ante la repercusión del caso en los medios de comunicación y las redes sociales, personal del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) intervino para canalizar el apoyo a la familia.
Si bien se logró gestionar un espacio dentro del cementerio Ángel María Canals, el procedimiento se encuentra un poco retrasado debido a la construcción de una bóveda, y doña Victoria continúa viviendo un calvario.
En pocas palabras
- Abuela convive: una mujer de 77 años lleva 13 días con el cadáver de su sobrino en casa.
- Falta de recursos: la familia no pudo cubrir los gastos funerarios tras el fallecimiento del joven de 36 años.
- Intervención MIES: el Ministerio de Inclusión Económica y Social gestionó un espacio en el cementerio.